

El mercado de renta fija español ha sido testigo de un movimiento estratégico con la incorporación de un nuevo programa de pagarés empresariales por parte de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) en el AIAF de BME. Este programa, que establece un saldo vivo máximo de 1.000 millones de euros, proporciona a SEPI la flexibilidad para emitir pagarés con plazos que oscilan entre tres días y un año, cada uno con un valor nominal de 100.000 euros.
La reaparición de SEPI en este segmento del mercado financiero no es casual. A lo largo de los años 90, la entidad utilizó de manera eficaz herramientas similares de renta fija para satisfacer sus necesidades financieras. Ahora, con una estructura moderna y ambiciosa, SEPI busca aprovechar nuevamente el dinamismo del mercado mayorista de capitales. Para asegurar el éxito de este programa, SEPI ha confiado en Banca March tanto como Arranger como Agente de Pagos, lo que garantiza una gestión eficiente y una distribución eficaz a través de una red de entidades financieras seleccionadas.
Desde la perspectiva legal, J&A Garrigues ha sido el asesor encargado de guiar la estructuración de este innovador programa de pagarés. Este respaldo legal es esencial, dado el perfil crediticio sólido de SEPI, que cuenta con calificaciones de A-1 a corto plazo y A+ a largo plazo, ambas con una perspectiva estable según Standard & Poor’s Global Ratings.
SEPI, fundada en 1995 y dependiente del Ministerio de Hacienda, se ha posicionado como un actor clave en la gestión de las políticas gubernamentales que rigen el sector público empresarial. Su misión se centra en asegurar que las participaciones estatales no solo generen beneficios económicos, sino que también avancen el interés público. Con 14 empresas participadas directamente y una plantilla de más de 87.000 empleados, SEPI mantiene una influencia notable en la economía española. Además, forma parte de la Corporación RTVE y tiene participaciones en más de 100 sociedades.
El impacto económico de SEPI es innegable. En 2024, el grupo reportó un volumen de negocio de 6.355 millones de euros, respaldado por una capitalización bursátil en sus participaciones minoritarias que alcanzó los 10.730 millones de euros. Este rendimiento económico, sumado a su papel estratégico, fortalece la independencia de España tanto en el ámbito europeo como global, consolidando a SEPI como una de las entidades empresariales más relevantes del país.
