
La pasada semana, del 24 al 30 de noviembre, la Dirección General de Tráfico (DGT) llevó a cabo una campaña especial de vigilancia centrada en las más de 2,7 millones de furgonetas que circulan por las carreteras españolas. Este tipo de vehículo representa aproximadamente el 7,6 % del parque automovilístico nacional, haciendo de su control una prioridad para las autoridades responsables de la seguridad vial.
Durante los siete días de operativa, los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil inspeccionaron un total de 120.922 furgonetas, detectando que 8.144 conductores incumplían alguna norma de tráfico. La infracción más frecuente fue circular por encima de los límites de velocidad establecidos. Es importante recordar que estos límites difieren de los de otros vehículos: en autopistas y autovías, la velocidad máxima permitida para furgonetas es de 90 km/h, mientras que en vías convencionales, el límite es de 80 km/h. Debido a ello, casi 3 de cada 10 conductores —es decir, 2.288— fueron sancionados por circular demasiado rápido.
Otro aspecto clave en la vigilancia fue la inspección técnica de vehículos (ITV), un elemento fundamental para garantizar desplazamientos seguros. En esta ocasión, 2.214 conductores, un 27,2 % del total controlado, fueron sancionados por no tener en regla la ITV. Además, se detectó que 240 furgonetas circulaban con neumáticos en mal estado, y 220 fueron inmovilizadas en el lugar por no cumplir las condiciones mínimas para circular. La revisiones exhaustivas evidencian la importancia de mantener los vehículos en buenas condiciones para minimizar riesgos y prevenir accidentes.
En materia de concienciación y control de riesgos, los agentes también detectaron conductores realizando controles de alcohol y drogas. De los controles realizados, 322 dieron positivo en alguna de estas sustancias; 90 por alcoholemia y 232 por consumo de otras drogas. Este dato resulta especialmente preocupante, pues conduce a situaciones de grave peligro tanto para los conductores como para el resto de usuarios de la vía.
Por otra parte, una de las infracciones que más preocupa en términos de seguridad vial es la no utilización del cinturón de seguridad. Durante la campaña, 363 ocupantes de furgonetas fueron sancionados por no hacer uso de este elemento vital, que ha demostrado reducir significativamente las lesiones en caso de accidente.
La carga y su correcta distribución también fue objeto de control. Sabemos que un peso excesivo o mal distribuido puede afectar gravemente la maniobrabilidad y la capacidad de respuesta del vehículo en una emergencia. En este sentido, 320 conductores fueron denunciados por superar el peso permitido en sus furgonetas, mientras que otros 267 fueron sancionados por disponer de manera incorrecta la carga. La correcta distribución y el respeto a los límites de peso son imprescindibles para mantener la estabilidad del vehículo y garantizar una parada segura en caso de imprevistos.
Por último, en revisión de documentación, se detectaron 536 sanciones por irregularidades relacionadas con la documentación del vehículo o del conductor, y otras 191 por no contar con un seguro obligatorio en regla. Estos aspectos, aunque menos visibles, son esenciales para cumplir con la normativa y garantizar la protección de todos los implicados en la circulación.
Los datos recopilados durante esta campaña reflejan la persistente necesidad de reforzar las inspecciones y campañas de vigilancia para reducir la siniestralidad en las carreteras. La vigilancia constante y la concienciación son claves para promover una conducción responsable, segura y en cumplimiento de la normativa.
Fuente: Ministerio del Interior
