En medio de la administración de José Antonio Kast en Chile, una serie de decretos firmados por el Ministerio de Justicia, conducido por Fernando Rabat, han generado una aguda controversia política. Los decretos redujeron notablemente las condenas de varios grupos, incluyendo a 56 agresores sexuales de menores, 115 extranjeros vinculados al narcotráfico y tres delincuentes acusados de extorsión. Sin embargo, la decisión más controvertida fue la de disminuir las penas de tres violadores de derechos humanos de la era Pinochet, un acto que fue criticado durante el mandato de Gabriel Boric, quien enfatizaba el cumplimiento del derecho internacional de los derechos humanos en estas situaciones según lo dictaminado por la Corte Suprema. Este panorama ha desatado la mayor crisis política de la breve gestión de Kast, mientras Rabat alega que solo ha aplicado la ley vigente, aunque con un proceder que no incluyó oposición judicial por parte del ministerio ante la justicia, a diferencia de administraciones anteriores.
La rebaja de condenas, firmada en un intento de reinterpretar una ley de 2003 diseñada para incentivar el buen comportamiento de los reclusos, ha sido interpretada por muchos como un paso en falso. Frente a esto, el gobierno de Kast, tras recibir críticas incluso desde su entorno más cercano, anunció su respaldo a un proyecto para derogar la mencionada ley. La polémica se amplió cuando el subsecretario de Justicia, Luis Silva, fue removido de su cargo tras difundir en redes sociales un video explicando su rol en las rebajas sin el aval de sus superiores y haciendo gestiones directas para reducir condenas a exagentes de la dictadura, lo que tensionó aún más el clima político. Anteriores administraciones, como las de Sebastián Piñera y Michelle Bachelet, también otorgaron reducciones, pero con criterios judiciales más estrictos y en respuesta a fallos específicos, situación que Rabat parece haber omitido. El caso sigue siendo un punto de inflexión sobre la aplicación del derecho internacional de los derechos humanos en Chile.
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