

Quince de los dieciocho países de la Unión Europea analizados cerraron 2025 con más ventas de vivienda que el año anterior. Solo tres retrocedieron: Croacia, con una caída del 4,1%, Bulgaria, con un 2,5% menos, y Polonia, con un descenso más moderado del 1,1%.
Eslovenia encabeza la subida con un 29,9% más de transacciones, seguida de Lituania (22,8%) y Austria (21,4%). El dato de Eslovenia llama la atención porque en 2024 había sido uno de los mercados más golpeados, con una caída del 17,7% en ventas, lo que confirma lo rápido que puede cambiar la tendencia de un año a otro en un mercado pequeño.
El contraste con el año anterior es notable. En 2024, seis países habían cerrado en negativo frente a doce en positivo, un reparto mucho menos favorable que el de 2025. Croacia y Francia arrastraban entonces caídas del 13,9% y el 9,4%, mientras que Luxemburgo lideraba las subidas con un 47,1%, por delante de Hungría (34,8%) y los Países Bajos (17%).
El repunte generalizado de 2025 no borra las diferencias entre mercados: cada país sigue moviéndose según sus propias tasas de interés, oferta de suelo y políticas de vivienda. En España, esas tensiones se notan sobre todo en Madrid, donde comprar vivienda se ha convertido en una carrera de obstáculos pese a la demanda sostenida. Y dentro de la propia región, los precios varían mucho según el municipio: Villanueva de la Cañada ya supera a Barcelona como el lugar más caro de España para compartir habitación.
Croacia (-4,1%), Bulgaria (-2,5%) y Polonia (-1,1%) fueron los únicos tres de los dieciocho países analizados con caía de transacciones.
Eslovenia, con un incremento del 29,9% en ventas de vivienda respecto a 2024.
Mucho más repartido: seis países cayeron y doce crecieron, con Luxemburgo (+47,1%) a la cabeza y Croacia (-13,9%) entre los más afectados.
Porque en 2024 había sido uno de los mercados más débiles, con una caída del 17,7%, y en 2025 pasa a liderar la subida.
