

El Hospital Universitario Doctor Rodríguez Lafora, centro de salud mental de la red pública de la Comunidad de Madrid, ha puesto en marcha un protocolo específico para proteger a sus pacientes más vulnerables durante las olas de calor de este verano. El plan fija criterios comunes de actuación para todo el personal y busca detectar cuanto antes a los pacientes con más riesgo cuando suben las temperaturas.
Muchos de los pacientes del centro tienen deterioro cognitivo, movilidad reducida o dependencia funcional, lo que dificulta que regulen bien su temperatura corporal. A eso se suma que los tratamientos psicofarmacólicos que reciben exigen una vigilancia clínica extra durante los días de más calor. El hospital ha identificado como grupo de especial riesgo a quienes tienen enfermedades renales, cardíacas o EPOC, diabetes, más de 65 años, trastornos mentales graves o poca conciencia de su propio estado de salud.
El protocolo se activa en cuatro niveles, según la temperatura exterior, la temperatura interna del edificio o si fallan los sistemas de climatización. Las medidas incluyen reforzar la hidratación, vigilar de cerca a los pacientes de mayor riesgo, adaptar las actividades del día a día, habilitar espacios frescos y hacer seguimiento continuo de la temperatura ambiental. Si la situación se complica, el hospital activa un plan de contingencia que reorganiza los recursos asistenciales disponibles.
La dirección del centro hará seguimiento del protocolo con indicadores de estructura, proceso y resultado, para valorar qué ha funcionado al acabar el verano y ajustar el plan de cara al próximo año.
No es la única medida sanitaria ligada al calor que se ha adoptado este verano en Madrid. La Comunidad ya destinó 14,4 millones de euros a nuevo material quirúrgico para sus hospitales públicos, y el Hospital de Móstoles acaba de lograr el sello SEMI Excelente en su unidad de tromboembolismo pulmonar. Fuera del ámbito hospitalario, también hay dudas legales que se repiten cada verano, como qué dice la ley cuando se estropea el aire acondicionado de un piso de alquiler en plena ola de calor.
Los que tienen deterioro cognitivo, movilidad reducida, enfermedades renales, cardíacas o EPOC, diabetes, más de 65 años, trastornos mentales graves o poca conciencia de su estado de salud.
Cuatro, que se activan según la temperatura exterior, la temperatura interna del hospital o posibles fallos en la climatización.
Refuerzo de la hidratación, control clínico intensivo de los pacientes de mayor riesgo, adaptación de actividades, espacios frescos habilitados y seguimiento continuo de la temperatura.
El hospital activa un plan de contingencia que reorganiza los recursos asistenciales para dar respuesta a la emergencia.
