La reciente designación de Sara Aagesen como vicepresidenta tercera del Gobierno de España y ministra para la Transición Ecológica ha atraído la atención sobre su residencia en una de las zonas más exclusivas de Madrid, La Moraleja. Aagesen y su esposo, el ingeniero Diego Fernández-Polanco, poseen un chalet adosado valorado en más de un millón de euros. Esta lujosa propiedad cuenta con dos plantas, un sótano y un jardín privado en un entorno que promete calidad de vida con amplias áreas verdes, servicios de seguridad, y una oferta educativa y recreativa de primer nivel, según distintos portales inmobiliarios. Aagesen creció en este entorno, habiendo estudiado en el colegio privado Los Sauces de La Moraleja, destacado entre los mejores de España.
El nombramiento de Aagesen también ha suscitado escrutinio respecto a ayudas públicas recibidas por la empresa de su marido, Te Consulting House 4 Plus SL. Esta startup fue beneficiaria de 702.487 euros otorgados por el gobierno de Pedro Sánchez en 2018, cuando Aagesen ya era asesora en el Ministerio para la Transición Ecológica. El consorcio, que incluía otras empresas, participaba en un proyecto financiado con fondos europeos para el fomento de la tecnología industrial. Desde entonces, sin la participación del consorcio, la empresa del esposo de Aagesen ha recibido adicionalmente 171.300 euros en subvenciones y préstamos, mientras ella desempeñaba roles de alto cargo en el mismo ministerio, lo que ha generado preguntas sobre posibles conflictos de intereses.
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