

En una significativa jornada para la salud pública española, el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) ha dado luz verde a un conjunto de criterios y procedimientos que regularán el acceso a la protonterapia, un avance de enorme relevancia en el tratamiento del cáncer. Con este acuerdo, sellado en Madrid el 23 de octubre de 2026, se busca garantizar que la incorporación de esta avanzada tecnología en el Sistema Nacional de Salud (SNS) sea equitativa y accesible para todos, independientemente de la disponibilidad de equipos en las diversas comunidades autónomas.
Este nuevo esquema es el fruto del trabajo iniciado por el CISNS en diciembre de 2024 y ha contado con la colaboración de profesionales de diferentes regiones, coordinados por el Ministerio de Sanidad. El corazón del acuerdo es un sistema de priorización clínica que asigna a cada paciente una puntuación de hasta 100 puntos basada en nueve criterios, tales como la edad, localización del tumor, indicaciones del tratamiento, presencia de metástasis y otras circunstancias clínicas críticas.
La introducción de esta puntuación permitirá una ordenación precisa de los casos, priorizando a aquellos que más lo necesiten sin restringir el acceso. Todos aquellos pacientes cuya indicación clínica sea aprobada tendrán garantizado el acceso a la protonterapia.
En términos de infraestructura, el despliegue de los equipos de protonterapia está planificado en tres fases. En la primera, que se iniciará en el primer trimestre de 2027, se implementarán equipos en Santiago de Compostela y Fuenlabrada. En la segunda fase, durante el primer trimestre de 2028, se añadirán unidades en Donostia y en el Hospital Universitario La Fe de Valencia. La tercera y última fase pretende tener once equipos operativos entre finales de 2028 y comienzos de 2029, priorizando la accesibilidad geográfica del conjunto de la población.
Un elemento clave para la eficacia de este sistema es el Registro Único de Protonterapia, que centralizará toda la información del proceso, desde la solicitud inicial hasta el seguimiento post-tratamiento. Este registro será una herramienta esencial para mejorar la gestión y la coordinación entre los servicios de origen y las unidades de protonterapia.
Durante las fases iniciales, la distribución y asignación de los pacientes buscará evitar la saturación de los centros, con un enfoque especial en la población menor de 27 años, sin excluir a los pacientes de otras edades. En caso de necesaria saturación, se contemplan derivaciones a centros privados que cuenten con capacidad para tratamiento de protonterapia.
Desde el inicio del tratamiento en el centro de destino hasta el seguimiento desde el servicio de origen, cada etapa se registrará meticulosamente, facilitando la creación de una base de datos sólida que se alimentará de los resultados reportados por los pacientes. Estos datos enriquecerán la evidencia sobre la eficacia de la protonterapia en el SNS, permitiendo ajustes y mejoras continuas en este innovador campo del tratamiento oncológico. Esta iniciativa representa un paso decisivo para la mejora del sistema sanitario español y un claro compromiso con la equidad y la calidad en la atención médica de los ciudadanos.
Fuente: Ministerio de Sanidad
