Orenthal James Simpson, conocido mundialmente como O. J. Simpson, continúa siendo un tema de interés incluso después de su fallecimiento en abril del año pasado a causa de un cáncer. La controversia que rodea a Simpson se mantiene viva a través de un reciente acuerdo judicial alcanzado por el albacea de su patrimonio. Este acuerdo implica un pago casi millonario de 58 millones de dólares a Fred Goldman, padre de Ron Goldman, uno de los asesinados por los que Simpson fue juzgado en el denominado «juicio del siglo» en 1995. Aunque fue declarado no culpable en el juicio penal, Simpson fue considerado responsable en un tribunal civil y se le ordenó pagar una indemnización a las familias de las víctimas. Desde entonces, Simpson solo había pagado una fracción mínima de los 33 millones originales demandados, acumulando intereses hasta alcanzar la suma actual.
A pesar de ser un icono del deporte, la vida de Simpson se vio empapada por la controversia y la tragedia. Tras su juicio, evitó pagar sistemáticamente la indemnización, llevando a Goldman a perseguir la justicia financiera durante décadas. El dramático arresto de Simpson en 1994 y el juicio mediático que siguió capturaron la atención del mundo, proyectando una narrativa que incluía infidelidades, celos y asesinato. Después de un periodo en prisión por un caso de robo a mano armada, Simpson vivió discretamente en Las Vegas hasta su fallecimiento. Sin embargo, su legado sigue envuelto en controversia, amplificado por su libro de memorias «If I Did It», que generó revuelo al ofrecer una hipotética confesión del crimen. El reciente acuerdo asegura que la liquidación de su patrimonio finalmente proporcionará parte del cierre financiero a las familias afectadas, mientras el albacea Malcolm LaVergne supervisa la venta de propiedades para satisfacer la deuda millonaria.
Leer noticia completa en El Pais.
