
La Policía Nacional ha incautado por primera vez una partida de pastillas de heroína de forma de calavera, en una operación bautizada como Atis, llevada a cabo en Madrid y Barcelona. Esta intervención se produce en un contexto donde las drogas ilícitas en nuevos formatos buscan captar la atención de consumidores jóvenes a través de estrategias de marketing, a pesar del fuerte estigma social que rodea al consumo de heroína. En total, se han decomisado ocho kilos de la sustancia y se detuvo a cinco personas de diversas nacionalidades. Alberto Morales, comisario de la Brigada Central de Estupefacientes, ha señalado el inusual formato y pureza de las pastillas, que contienen un 10% de heroína y 50% de cafeína, las cuales se preparaban para ser diluidas e inyectadas.
Según las investigaciones, la droga había llegado a España escondida en equipajes y se cree que podría tratarse de un envío de prueba para explorar nuevas rutas de tráfico. Las detenciones se realizaron en un aparcamiento de un centro comercial en el sur de Madrid. El formato innovador de las pastillas busca desafiar el reducido consumo de heroína en comparación con otras drogas más populares como el hachís o la cocaína, y parece estar diseñado para intentar suavizar la percepción de su peligrosidad. A pesar de sus efectos placenteros inmediatos, las autoridades sanitarias advierten sobre el alto riesgo de adicción y los graves síntomas de abstinencia asociados al consumo prolongado de heroína.
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