
Una veintena de multinacionales, incluyendo gigantes como Google, Microsoft e Ikea, han unido fuerzas para respaldar firmemente el Régimen de Comercio de Emisiones de la Unión Europea (ETS), considerado crucial en la lucha contra el cambio climático. Este respaldo llega en un momento de tensiones políticas, ya que algunos países, con Italia a la cabeza, han solicitado la suspensión del ETS debido al aumento de los precios energéticos, exacerbados por la actual situación de conflicto en Oriente Próximo. Estas empresas sostienen que el mantenimiento de este sistema es esencial para impulsar las energías limpias y promover la descarbonización económica. Ocho países europeos, incluidos España y Portugal, también han mostrado apoyo al ETS, argumentando que su eliminación progresiva permitirá una transición más eficiente hacia energías renovables y ayudará a combatir el calentamiento global.
La Cumbre sobre el Crecimiento Verde, celebrada en Bruselas, ha servido como escenario para el anuncio de este respaldo corporativo, que también critica el retroceso en algunas políticas clave de la UE relacionadas con la eficiencia energética y la emisión de carbono. Las empresas instan a la Unión Europea a mantener un marco normativo estable que garantice la electrificación de la economía, disminuyendo así la dependencia de combustibles fósiles. Al coincidir con reuniones significativas de ministros de energía y medio ambiente, así como un próximo Consejo Europeo, este pronunciamiento podría influir en el convulso debate energético que enfrenta Europa. En un contexto donde las decisiones sobre políticas energéticas y climáticas son cruciales, el ETS emerge como un punto central de discusión, subrayando la importancia de mantener un «precio robusto del carbono» para acelerar la descarbonización.
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