

La Dirección General de Protección Civil y Emergencias mantiene activa una alerta por el temporal atlántico que afecta a gran parte de la Península ibérica, extendiéndose al menos hasta el sábado 7 de febrero. La causa principal de esta situación es la presencia de la borrasca ‘Leonardo’, que permanece estacionaria al noroeste de la península desde hace varias semanas, manteniendo condiciones meteorológicas adversas y un patrón sinóptico estable en el Atlántico.
Según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), la circulación polar intensa ha obligado a que las masas de aire frío y húmedo discurran por latitudes más bajas de lo habitual. Esto ha facilitado la entrada continua de sistemas frontales y borrascas en la zona, provocando lluvias frecuentes, viento fuerte y un temporal marítimo que impacta sobre amplias zonas costeras y continentales.
El pronóstico indica que estas condiciones persistirán durante varios días, con un empeoramiento notable a partir del miércoles 4 de febrero, cuando se espera que ‘Leonardo’ genere precipitaciones intensas y persistentes en el sur de la península. Las áreas afectadas, especialmente Andalucía, podrían registrar acumulaciones superiores a 200-250 litros por metro cuadrado en 24 horas en zonas de orografía favorable, como Grazalema, la serranía de Ronda y el entorno del Estrecho. La acumulación de agua, sumada a la saturación previa del suelo, aumenta el riesgo de deslizamientos de tierra y posibles inundaciones en cuencas hidrográficas de las vertientes atlántica y mediterránea.
El viento fuerte es otra de las características del temporal. Las rachas podrán alcanzar los 100 km/h en zonas como el Estrecho, y en amplias áreas de Andalucía se prevén vientos muy intensos, lo que podría derivar en caída de ramas, árboles y daños en infraestructuras. Además, el temporal marítimo será especialmente pronunciado en el litoral atlántico y en la zona de Alborán, con olas que podrían superar los 5 metros en altura, constituyendo un riesgo para actividades náuticas y zonas costeras.
El día de mayor impacto se anticipa para el miércoles 4 de febrero, cuando se combinan las precipitaciones más fuertes con un aumento de la velocidad del viento. Las lluvias afectarán especialmente a la serranía de Ronda, Grazalema y alrededores del Estrecho, con acumulados que podrían superar los 250 litros por metro cuadrado en 24 horas. En otras áreas orográficas de las Béticas, las cifras de precipitación podrían llegar a 150 litros. Además, en la mitad norte, la cota de nieve se situará entre 800 y 1.000 metros, desplazándose rápidamente hacia zonas más altas, lo que puede complicar la circulación por las principales vías de comunicación.
Las lluvias continuarán durante jueves 5, con acumulaciones potenciales cercanas a los 400 litros por metro cuadrado en algunos puntos de las zonas montañosas afectadas. La presencia de frentes fríos asociados a ‘Leonardo’ intensificará las precipitaciones y puede generar tormentas en el tercio oeste, especialmente en Galicia. El viento seguirá siendo un elemento destacado durante estos días, alcanzando rachas significativas en amplias zonas, con valores superiores a 90 km/h en áreas montañosas y litoral.
Para el viernes 6, se prevé que ‘Leonardo’ comience a debilitarse al noroeste de la península, aunque su influencia persistirá, especialmente en la vertiente atlántica. Sin embargo, todo parece indicar que una nueva borrasca atlántica podría intensificar nuevamente las precipitaciones y los vientos a partir del sábado 7, generando un escenario de persistente adversidad.
Ante esta situación, las autoridades responsables de protección civil recomiendan extremar precauciones. Se aconseja reducir la velocidad al conducir, evitar detenerse en zonas inundables y seguir con atención las informaciones meteorológicas. En caso de lluvias intensas, se recomienda no atravesar tramos anegados y buscar zonas seguras para aparcar. En zonas rurales, es importante alejarse de ríos y zonas bajas, y seguir las instrucciones oficiales en caso de evacuaciones o emergencias.
Para las áreas costeras, resulta fundamental asegurar puertas, ventanas y objetos, alejarse de playas y zonas bajas próximas a la costa, ya que el oleaje podrá superar los 5 metros de altura, con peligros de olas rompientes y desplazamiento de objetos. En condiciones de nieve y bajas temperaturas, se aconseja estar informado, llevar ropa adecuada, evitar desplazamientos innecesarios y, si es imprescindible, usar cadenas y tomar precauciones frente a posibles placas de hielo.
En materia de tráfico, se recomienda informarse previamente, disponer de dispositivos antideslizantes y mantener la distancia de seguridad. En condiciones de nieve o hielo, no se aconseja adelantar, especialmente en zonas de montaña, y siempre circular por el carril derecho. Si las condiciones aumentan el riesgo, la mejor opción será limitar los desplazamientos y priorizar la seguridad.
Las alertas por lluvias intensas, fenómenos costeros y fuertes vientos hacen necesario extremar las precauciones en todos los ámbitos, haciendo hincapié en la importancia de seguir las recomendaciones oficiales y mantenerse informado para evitar riesgos y proteger la integridad de las personas y sus bienes ante la continuidad de este temporal atlántico.
Fuente: Ministerio del Interior
