

La Guardia Civil ha logrado desmantelar una extensa organización criminal internacional, con base operativa en varias provincias españolas y conexiones directas con Nigeria, dedicada a cometer delitos relacionados con estafas online, usurpación de identidad, falsificación documental y blanqueo de capitales. La operación, denominada “Ciganky”, ha permitido desarticular la estructura y detener a siete personas, además de identificar a otras cien involucradas, en una operación que ha contado con registros en Miranda de Ebro (Burgos), Bilbao y Barakaldo (Bizkaia).
Se calcula que los beneficios ilícitos de la red superaron los 320.000 euros, causándole un perjuicio a compañías de telefonía por aproximadamente 40.000 euros. Parte de ese dinero, fragmentado para reducir su detección, era enviado a Nigeria mediante empresas de envío monetario, evidenciando la amplitud y sofisticación de las operaciones de la organización.
El modus operandi de la organización comenzaba con la usurpación de identidades de terceras personas, cuyos datos eran utilizados para contratar de manera fraudulenta líneas telefónicas de prepago y otros servicios de telecomunicaciones. Estas líneas se empleaban para contactar con víctimas a través de plataformas de compraventa online, donde se simulaban operaciones comerciales legítimas. Cuando las víctimas realizaban pagos por Bizum, transferencias bancarias o enviaban productos electrónicos, estos nunca llegaban a su destino real. En algunos casos, se recibían productos en direcciones controladas por la organización, donde otros miembros los manipulaban haciéndose pasar por los destinatarios auténticos. Posteriormente, los efectos eran vendidos en comercios de segunda mano.
Una parte importante de los fondos ilícitos era transferida a Nigeria, en un proceso que implicaba fragmentar los ingresos para dificultar su rastreo. La investigación también identificó a 34 miembros en el país africano, que actuaban como centros neurálgicos de la red.
Durante la operación, se incautaron diversos materiales relacionados con los delitos, incluyendo más de 150 tarjetas SIM de prepago, teléfonos móviles, televisores, identificaciones, contratos fraudulentos, tarjetas monedero, documentación vinculada al blanqueo de capitales y un dispositivo empleado para la transmisión de criptomonedas. Todo ello refleja la complejidad y amplitud de la organización, que operaba con diferentes niveles de estructura en varias regiones.
Se han registrado tras la operación múltiples enlaces con víctimas de todas las provincias españolas, así como en Italia y Francia, muchas de las cuales desconocían que habían sido víctimas de usurpación de identidad. La red mostraba un carácter multinacional y una capacidad de ocultamiento que complicaba la labor policial.
Por su parte, la Guardia Civil recuerda a la ciudadanía que las denuncias por delitos como estafas, daños, hurtos o pérdida de documentación pueden presentarse de manera telemática a través de la Sede Electrónica. También es posible acudir a los puestos de la Guardia Civil o solicitar cita previa mediante la aplicación Cita Previa AGE, disponible para diferentes dispositivos. La atención presencial y telefónica se mantiene para quienes no tengan acceso a medios digitales, facilitando así la colaboración ciudadana en la lucha contra estos delitos. Para detalles adicionales o solicitudes de información, se puede contactar con la oficina de comunicación en Álava.
Fuente: Ministerio del Interior
