

En respuesta a la grave situación provocada por los incendios que azotan la Sierra Oeste de la región, la Comunidad de Madrid ha puesto en marcha una línea de atención telefónica gratuita, el 900 102 112, que se mantendrá operativa las 24 horas del día. Este servicio, diseñado para ofrecer información y orientación sanitaria a las personas afectadas por los fuegos, es una iniciativa conjunta de la Consejería de Digitalización junto con la de Sanidad. Se lleva a cabo a través del Centro de Atención Personalizada (CAP-SERMAS) y forma parte de un dispositivo especial activado para asegurar el acceso a la asistencia sanitaria durante esta emergencia.
La línea telefónica permite a cualquier ciudadano recibir información sobre los recursos sanitarios disponibles, identificar el punto asistencial más cercano al que deben dirigirse en caso de necesitar atención médica, y resolver cualquier duda relacionada con la atención derivada de los incendios. Así, el servicio amplía las funciones que el CAP ya presta, orientando su labor hacia el apoyo específico a los evacuados.
A pesar de la gravedad de la situación, los usuarios pueden seguir contactando con sus centros de salud habituales para ser atendidos por los profesionales de siempre. Estos servicios, a su vez, están preparados para ofrecer apoyo específico, facilitando la renovación de tratamientos crónicos, la reprogramación de citas de Atención Primaria y la resolución de otras necesidades asistenciales que puedan presentarse. En cada caso, los trabajadores del CAP canalizan las solicitudes hacia el recurso sanitario más adecuado, adaptándose a las necesidades de los afectados.
Esta medida pone de relieve el esfuerzo de la Comunidad de Madrid por garantizar que todos los ciudadanos afectados por los incendios dispongan de la orientación, información y acceso a la asistencia sanitaria que necesiten. Así, se refuerza la coordinación entre los servicios de Digitalización y Sanidad, vital para responder de manera efectiva a esta complicada situación. La prioridad es asegurar que, pese a las difíciles circunstancias, ningún ciudadano se quede sin la atención que requiere.
