

La Policía Nacional ha puesto fin a una compleja red de drogas que operaba desde Portugal y que tenía presencia en distintas provincias españolas, principalmente en la Comunitat Valenciana, Madrid, Cuenca y Castellón. En una operación que se ha extendido durante varios meses, las fuerzas del orden arrestaron a un total de 51 personas, entre ellas 41 hombres y 10 mujeres, consideradas responsables de la distribución y transporte de sustancias estupefacientes, con especial énfasis en la cocaína.
La investigación se inició en abril del pasado año, a raíz de la sospecha sobre la actividad ilícita de un hombre que presuntamente se dedicaba a la venta de cocaína en la Comunidad Valenciana. Los agentes pronto comprobaron que no se trataba de una sola persona, sino de una organización delictiva con una estructura bien definida, que poseía numerosos vehículos e inmuebles para el almacenamiento y transporte de las drogas. La red adquiría principalmente cocaína en Portugal y la redistribuía por varias provincias españolas a través de distintos roles que ejercían sus integrantes.
Durante el desarrollo de la operación, las fuerzas policiales lograron localizar y registrar 39 lugares en diferentes localidades, incluyendo viviendas, almacenes y vehículos. La intervención más significativa ocurrió a finales de noviembre, cuando se llevaron a cabo varios registros en las localidades de Casasimarro, Majadahonda, San Sebastián de los Reyes y Collado Villalba. En estos operativos, se incautaron aproximadamente 163 kilogramos de cocaína, ocultos en un vehículo «caleteado» —un habitáculo clandestino para transportar drogas—, además de cerca de 11 kilos de marihuana, 26.565 euros en efectivo, y otros efectos relacionados con la actividad delictiva.
Asimismo, el operativo permitió la detención de siete personas, de las cuales seis ingresaron en prisión provisional. La investigación también reveló que algunos de los integrantes transportaban la droga en compartimentos secretos en sus vehículos, lo que dificultaba su detección por parte de las fuerzas del orden.
En los meses siguientes, los esfuerzos de la policía derivaron en nuevas entradas y registros en distintas localidades valencianas y castellonenses, donde se incautaron cantidades importantes de drogas, armas de fuego, armas prohibidas y objetos relacionados con la actividad ilícita. Por ejemplo, en uno de estos operativos se recuperaron casi 6 kilos de cocaína, 233.630 euros en efectivo y un arma de fuego, con la detención de 11 personas —de las cuales tres quedaron en prisión provisional.
La investigación culminó con una serie de actuaciones destinadas a desmantelar también la red de pequeños distribuidores y clientes, en las que se incautaron más de 56 kilos de hachís, casi 2 kilos de cocaína, más de 1 kilo de marihuana, y una considerable cantidad de efectivo y objetos de valor, incluyendo lingotes de oro y vehículos. En total, las operaciones policiales han permitido la detención de 51 personas, de las cuales 17 permanecen en prisión preventiva.
A lo largo de todo el procedimiento, las fuerzas del orden han logrado decomisar cerca de 242 kilogramos de cocaína, 979 gramos de heroína, más de 12 kilos de marihuana y casi 57 kilos de hachís, además de armas de fuego, munición, una gran cantidad de dinero en efectivo y numerosos vehículos, 11 de ellos con compartimentos secretos. La operación evidencia la capacidad de organización y logística de un grupo que operaba a gran escala, con capacidad para movilizar drogas y dinero en varias regiones del país.
Para quienes deseen ampliar la información visual de esta operación, la Policía Nacional ha habilitado un enlace donde pueden acceder a las imágenes relacionadas con la investigación.
Fuente: Ministerio del Interior
