

En el tenso contexto de las negociaciones por el nuevo Convenio Colectivo estatal de Prensa Diaria, la Asociación de Medios de Información (AMI) ha reiterado una propuesta que ha sido calificada como inaceptable por parte de los sindicatos. La oferta de la AMI contempla incrementos salariales para los años 2026 y 2027 que van desde el 0,5% hasta el 1,4%, dependiendo del nivel profesional de los trabajadores. La propuesta ha sido duramente criticada por ser insuficiente y perpetuar, según los sindicatos, la precariedad laboral existente.
La propuesta de la AMI, detallada en la última sesión de la mesa negociadora, sugiere un aumento del 0,5% para el nivel 1, del 1% para el nivel 2 y del 1,4% para los niveles 3, 4 y 5. La parte social, representada por sindicatos como CCOO, UGT y la Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP), ha denunciado esta oferta, considerándola casi insultante para los trabajadores del sector. Argumentan que estas cifras no solo no se alinean con las expectativas de los empleados, sino que además consolidan una tendencia de precarización que ha caracterizado al sector durante años.
La AMI justifica su postura apelando a la supuesta inestabilidad que atraviesa el sector mediático, una defensa que no convence a los sindicatos. Desde la parte social se ha advertido repetidamente que mantener estos incrementos mínimos significaría un retroceso en las condiciones laborales, afectando a las plantillas de los periódicos tanto en papel como digitales, así como a las agencias que se rigen por este convenio.
CCOO, UGT y FeSP, a la que está afiliado el Sindicato de Periodistas de Madrid (SPM), han expresado su frustración ante lo que consideran una falta de seriedad por parte de la patronal. Subrayan la necesidad de alcanzar un acuerdo que no solo sea viable, sino también justo para los empleados. Los sindicatos continúan abogando por un diálogo constructivo, aunque lamentan que los intereses empresariales de la AMI parezcan priorizarse por encima del bienestar de los trabajadores.
La crítica situación actual pone de relieve las diferencias entre ambas partes y complica el avance hacia un convenio que mejore las condiciones laborales en el sector. La disposición al diálogo por parte de los sindicatos contrasta con la percepción de una AMI que, según se acusa, podría estar más centrada en sus propios beneficios que en abordar las legítimas demandas de sus empleados.
Fuente: SPM – Sindicato Periodísticas de Madrid
