
La primera Nit de les Lletres Catalanes se celebró bajo la lluvia en la Sala Oval del MNAC, inaugurando un evento que busca ser «los Gaudí de la literatura». Organizada por Òmnium Cultural y el Institut d’Estudis Catalans, la gala se presentó como una celebración festiva y reivindicativa de la literatura catalana, definida como “el acto de más impacto mediático de la historia de la literatura catalana», según sus organizadores Xavier Antich y Teresa Cabré. La ceremonia otorgó un total de doce premios, que incluyeron categorías tradicionales como novela y poesía, así como nuevas incorporaciones como la literatura dramática y el cómic. Los triunfos más destacados fueron para Carles Rebassa, ganador del premio Sant Jordi con su novela inédita «Prometeu de mil maneres», y Antònia Carré-Pons, quien obtuvo el premio a la mejor novela publicada con «La gran familia». Ambos autores utilizaron sus discursos de aceptación para abordar temas políticos y de igualdad de género, respectivamente.
Conducida por Elisenda Pineda y Xavier Grasset, la gala incluyó momentos de sátira política, entrevistas a los ganadores y actuaciones musicales y de danza. Cristina Genebat fue reconocida como nuevo talento literario, y Marc Artigau recibió el premio Mercè Rodoreda por narrativa corta. El acto también premió a autores infantiles y juveniles, reafirmando el compromiso del evento con todas las manifestaciones literarias. Jaume Coll Mariné ganó el prestigioso premio Carles Riba de poesía, mientras Edwin Baeza y Josep R. Cerdà destacaron en las nuevas categorías de literatura dramática. La relevancia de la traducción y el cómic también se vio reflejada entre los galardonados, reconociendo trabajos que aportan una mirada crítica sobre la guerra y los problemas sociales. La ceremonia fue un éxito en su objetivo de unir al mundo literario catalán en un ambiente de celebración y reflexión cultural.
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