El gobierno de Donald Trump está implementando un giro significativo en la política de defensa de Estados Unidos bajo el lema «America First», priorizando la protección del territorio nacional y del hemisferio Occidental, dejando a Europa y otros aliados con un apoyo más limitado. Un reciente documento del Pentágono, que presenta la Estrategia de Seguridad Nacional y de Defensa para 2026, confirma este cambio de enfoque, enfatizando que los aliados deben asumir la responsabilidad principal de sus amenazas locales, mientras que EE.UU. solo proporcionará respaldo crucial, pero restringido. Este replanteamiento ha generado inquietud en Europa, donde persiste la percepción de amenaza de Rusia, a pesar de que Washington planea mantener presencia en regiones clave como Groenlandia para asegurar sus intereses militares y comerciales.
En otras regiones cruciales, el enfoque de EE.UU. también está cambiando. En la península coreana, Corea del Sur deberá asumir la disuasión principal de las amenazas de Corea del Norte, con un apoyo norteamericano cada vez más reducido, lo que podría implicar una disminución de sus fuerzas en la región. En el Indo-Pacífico, especialmente en relación con China, el Pentágono procura evitar el dominio chino sobre los intereses estadounidenses y de sus aliados, sin buscar cambios de régimen, pero asegurando un equilibrio beneficioso. Por otro lado, en Oriente Próximo, Trump ha reiterado sus advertencias a Irán respecto a su programa nuclear y la represión interna, manteniendo a la vez una relación estrecha con Israel, visto como un aliado modelo a pesar de las tensiones existentes.
Leer noticia completa en El Pais.
