

El 1 de enero de 2027 entra en vigor el tramo más duro de la reforma de pensiones que arrancó en 2011. La edad ordinaria de jubilación sube a 67 años para quien no llegue a los 38 años y medio cotizados, frente a los 66 años y diez meses que rigen en 2026. Solo quien acredite más de 38 años y medio de cotización podrá seguir jubilándose a los 65.
Hasta 2026 bastaban 36 años y medio cotizados para cobrar el 100% de la base reguladora. Desde 2027 hacen falta 37 años completos. Quien cotice menos sigue teniendo derecho a pensión, pero con un porcentaje menor: con 30 años cotizados, la pensión ronda el 84% de la base, y baja más cuanto menor sea la carrera de cotización.
También cambia cómo se calcula esa base reguladora. Hasta ahora se toman los últimos 25 años cotizados, pero en 2027 la Seguridad Social aplicará un doble cálculo y escogerá automáticamente la opción más favorable para el pensionista: los 25 mejores años dentro de los 29 anteriores a la jubilación. La idea es que los periodos de paro o salarios bajos pesen menos en la pensión final. El sistema seguirá evolucionando hasta 2044, cuando el cálculo pasará a los 27 mejores años dentro de los últimos 29.
Los umbrales de edad de la jubilación anticipada y parcial se mueven en paralelo a la edad ordinaria. En caso de despido u otra causa involuntaria, la edad mínima pasa a los 63 años para quien no llegue a los 38 años y medio cotizados, y a los 61 para quien sí los alcance. En la jubilación parcial, que permite compatibilizar trabajo y pensión, los umbrales suben a los 64 o 62 años según la carrera laboral de cada trabajador.
Estos cambios llegan mientras crece el debate sobre la sostenibilidad del sistema. Investigadores han señalado que la pensión media en España puede llegar a ser un 60% superior a lo cotizado por el trabajador a lo largo de su vida laboral, un dato que alimenta la discusión sobre el reparto entre generaciones. Este debate convive con casos como el Régimen de Clases Pasivas, que permite a algunos funcionarios jubilarse a los 60 años, un sistema distinto al del resto de trabajadores. Mientras tanto, la pensión media de los nuevos jubilados ya supera los 2.000 euros mensuales en el régimen general, según los últimos datos de la Seguridad Social.
A los 67 años si no se llega a 38 años y medio cotizados, o a los 65 si se supera esa cifra.
37 años completos desde 2027, frente a los 36 años y medio que se exigían hasta 2026.
Se aplicará un doble cálculo y se elegirá la opción más favorable: los 25 mejores años dentro de los 29 anteriores a la jubilación.
La edad mínima sube a 63 años, o a 61 para quien acredite más años cotizados.
Se tomarán los 27 mejores años dentro de los últimos 29 cotizados, un paso más en la misma dirección que el cambio de 2027.
