

La Comunidad de Madrid busca amplificar el impacto de la movilidad eléctrica en la región al sumarse una nueva partida económica a los 302,2 millones de euros del Plan Moves III, que ya se está ejecutando. Este impulso permitiría financiar aproximadamente 14.000 coches eléctricos adicionales y la instalación de 12.000 puntos de recarga. Hasta el momento, el plan ha gestionado más de 60.000 vehículos eléctricos y más de 51.000 puntos de recarga, con un torrente de 25.400 solicitudes ya registradas, abarcando 16.000 vehículos y 9.000 puntos de recarga nuevos.
Madrid se coloca a la vanguardia de la movilidad eléctrica en España, según el informe de la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso de la Movilidad Eléctrica (AEDIVE). En 2024, la región registró 27.172 matriculaciones de vehículos eléctricos, lo que representa más del 36% del total nacional, duplicando así a Cataluña, que contabilizó 13.240.
La gestión eficiente de estos planes la lidera la Comunidad de Madrid, siendo pionera en activar los incentivos correspondientes al Plan MOVES III en 2025, que se agotaron en apenas un mes desde su lanzamiento el 11 de junio. Para agilizarlos, se implementó una plataforma digital accesible a través del portal de la Fundación de la Energía regional (Fenercom).
Además, el Ejecutivo autonómico lidera las resoluciones de concesión de la anterior convocatoria de Moves III, gestionando más del 82% de las 85.396 solicitudes recibidas.
En otro ámbito, el Plan Mueve Madrid, introducido en 2024, persigue fomentar una movilidad más sostenible. Este plan ha incentivado el achatarramiento de más de 4.000 vehículos sin distintivo ambiental, ofreciendo 2.000 euros a quienes adquieran coches con etiqueta ECO o Cero emisiones. También incluye ayudas para abonos de transporte y bonos de movilidad compartida.
Las subvenciones se extienden a la compra de bicicletas eléctricas, con 2.000 solicitudes hasta la fecha. Con una inversión de 8,4 millones de euros, el Plan Mueve Madrid estará vigente hasta el 31 de diciembre de 2026. Esta serie de medidas busca consolidar la transición hacia una movilidad más verde y sostenible en la capital española.
