

La primera edición de LibroMad, la Semana del Libro de la Comunidad de Madrid, ha cerrado con 40.000 asistentes y un mapa de actividades que se ha extendido por más de cien municipios de la región. El balance que ha publicado la Comunidad coloca al festival como una de las citas literarias con mayor reparto territorial del calendario madrileño, lejos del modelo concentrado en el centro al que estaba acostumbrado el sector.
Las cifras finales hablan por sí solas: 450 actividades, 145 librerías participantes, 120 bibliotecas implicadas y 700 autores y artistas en programa. La cita arrancó el jueves 23 de abril, coincidiendo con el Día del Libro, y se prolongó hasta el domingo 26 con un acto central en la Plaza de España renovada. El detalle de la clausura, con la lectura colectiva y el panel literario, está recogido en la crónica del cierre del festival.
El programa, bajo el lema Los confines de los libros, ha llegado a más de cien municipios de la Comunidad, desde la sierra hasta los pueblos del sur. La organización ha mezclado formatos: talleres, lecturas, títeres, presentaciones, artes escénicas y conciertos. La idea de fondo era sacar la programación literaria de los circuitos habituales y plantarla en las librerías de barrio y en las bibliotecas municipales, que han funcionado como sede natural en los pueblos donde no hay teatros ni grandes salas.
Esa apuesta por la dispersión geográfica conecta con otras iniciativas municipales en la capital, como los 26 bancos-libro instalados en ocho distritos para reforzar a las librerías de proximidad, o el programa 21 Distritos del Ayuntamiento, que descentraliza la oferta cultural fuera del eje Atocha-Plaza de España.
Uno de los objetivos declarados de la Comunidad era reforzar el papel de las librerías independientes, especialmente las de los barrios y municipios menos turísticos. Locales como Arrebato Libros y La Abubilla apostaron por sumar conciertos a su programación habitual, mientras que Librería Fábula tiró de cuentacuentos y charlas para acercar el festival a familias del sur de la región.
Esa fórmula —cada librería diseñando su propia versión de LibroMad— ha permitido que el programa no se note repetitivo a pesar del volumen. Las propias librerías han funcionado como filtro local: saben qué autor mueve público en su barrio, qué horario cuadra con la rutina del vecindario y qué formatos funcionan mejor con su clientela.
La jornada final del domingo 26 reunió en Plaza de España una lectura colectiva con chocolatada y un encuentro literario con Blanca Lacasa, María Hesse, Lorenzo Silva y Manuel Vilas, moderado por Marta Fernández. La performance de Celeste Baker, interpretada por Russian Red, cerró la parte musical de la programación. En paralelo, una pequeña feria del libro reunió a librerías madrileñas con novedades, firmas y descuentos, complementada por una zona de restauración para alargar la tarde.
El balance oficial figura en la nota del Gobierno regional, que ya apunta a que LibroMad tendrá segunda edición en 2027. El precedente de la Feria del Libro Antiguo de Recoletos, con casi cinco décadas de recorrido, demuestra que las citas literarias bien diseñadas tienden a consolidarse en Madrid.
Más de 40.000 asistentes, según el balance oficial publicado por la Comunidad de Madrid el 27 de abril de 2026.
145 librerías y 120 bibliotecas distribuidas en más de cien municipios de la Comunidad.
Del 23 al 26 de abril de 2026, abriendo en el Día del Libro y cerrando el domingo en Plaza de España.
La Comunidad de Madrid, con la colaboración de 145 librerías y 120 bibliotecas y la participación de 700 autores y artistas.
El Gobierno regional ha confirmado en su balance oficial la intención de repetir el festival en 2027 tras los resultados de participación de esta primera edición.
