Las autoridades catalanas y españolas están ampliando las investigaciones sobre el origen del brote de peste porcina africana detectado en los jabalíes del parque de Collserola, en Barcelona. Mientras que las primeras hipótesis apuntaban a una posible contaminación alimentaria, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha decidido explorar la posibilidad de que el virus haya salido de un laboratorio. Este anuncio se produce tras recibir un informe con los resultados de la secuenciación genética del virus de la peste porcina africana. El análisis, realizado por el Centro de Investigación en Sanidad Animal (CISA-INIA), muestra que el virus en cuestión pertenece a un nuevo grupo genético, el 29, similar al identificado en Georgia en 2007, pero distinto de los grupos genéticos prevalentes en la Unión Europea.
El hallazgo de un virus similar al de Georgia 2007, utilizado comúnmente en experimentos en confinamiento, sugiere que podría haberse originado en una instalación de confinamiento biológico. Sin embargo, las autoridades no descartan que los cambios genéticos observados pudieran haberse dado durante la propagación natural del virus. Para profundizar en esta línea de investigación, se ha comunicado al Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil la necesidad de indagar en este posible origen, de acuerdo con el Reglamento (UE) 2016/429, para dilucidar si existen infracciones o delitos medioambientales. La situación está siendo monitoreada de cerca y se esperan más actualizaciones conforme avance la investigación.
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