
Una investigación judicial por presunta corrupción ha puesto en el punto de mira a la Fábrica de Municiones de Granada (FMG), vinculada a contratos con la Agencia de Apoyo y Adquisiciones de la OTAN (NSPA). Según revelaciones de medios europeos y la plataforma periodística Follow The Money, la empresa española ha sido temporalmente excluida de participar en licitaciones con la NSPA desde julio, inicialmente por cuatro meses, una suspensión que ahora se ha extendido de manera indefinida. Durante ese período, FMG mantenía al menos tres contratos para la fabricación de proyectiles de 122 milímetros. La empresa matriz de FMG, el grupo de defensa checo CSG, ha negado cualquier irregularidad mientras que la NSPA ha mostrado un hermetismo sobre las investigaciones, aunque indicó haber detectado «casos de presunto fraude y corrupción».
La operación judicial, que llevó a varias detenciones en mayo del año anterior, incluidas personas ligadas a la NSPA, se centra en la investigación de posibles sobornos a fin de obtener contratos para suministrar material a la OTAN y sus aliados. La agencia reveló en diciembre el descubrimiento de «prácticas sancionables» y suspendió temporalmente a varias empresas, sin aún hacer públicos sus nombres. En respuesta a la investigación, un portavoz de CSG reiteró que FMG ha realizado una «auditoría legal completa» de sus relaciones comerciales con la NSPA y enfatizó su disposición para cooperar con las autoridades. Mientras la investigación continúa, FMG sostiene que aún puede realizar ventas directas a los Estados miembros de la OTAN, destacando su historial de producción de municiones y otros componentes para defensa.
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