

La inteligencia artificial ha dejado de ser una tecnología asociada al futuro para convertirse en una herramienta estratégica con capacidad para mejorar la calidad de vida de las personas mayores, favorecer su autonomía y transformar los actuales modelos de atención y cuidado.
Con esta perspectiva, la Fundación de la Universidad Autónoma de Madrid (FUAM) y Madrid Network han organizado la jornada ‘TertulIA_UAM en GerontologIA: La IA al servicio del envejecimiento activo, la autonomía y el cuidado de las personas mayores’, celebrada en el marco del ciclo InnoUAMos y con el apoyo de la Comunidad de Madrid y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).
El encuentro ha contado con la participación de destacados expertos y representantes de los ámbitos académico, empresarial y sociosanitario, que han analizado las posibilidades que ofrece la inteligencia artificial para afrontar algunos de los principales retos relacionados con el envejecimiento.
Durante la jornada se ha abordado el potencial de tecnologías como los algoritmos predictivos, la sensórica instalada en los hogares y los asistentes conversacionales para detectar y anticiparse a situaciones de riesgo, como las caídas o el deterioro cognitivo.
Todas estas soluciones plantean nuevas posibilidades para mejorar la atención y el cuidado de las personas mayores, siempre situando a la persona y sus necesidades en el centro del proceso.
La bienvenida institucional corrió a cargo de Dª. Gema Sanz, directora de Relaciones Institucionales de Madrid Network, y Dª. Rocío Schettini, directora General de la FUAM. Durante la apertura, ambas destacaron la importancia de conectar el conocimiento y la investigación de la universidad con la capacidad de las empresas para convertirlos en soluciones reales.
Sanz puso el foco en el reto que supone una sociedad cada vez más longeva y en las posibilidades que abre la Inteligencia Artificial para transformar los modelos de atención y cuidado, sin perder de vista su dimensión humana.
“Hemos conseguido algo extraordinario: vivir más. Ahora el reto es vivir mejor durante más tiempo. La IA puede ayudarnos a conservar nuestra autonomía, anticipar situaciones de fragilidad y mejorar los cuidados, pero la tecnología tiene que servir para hacernos más humanos, no menos.”
Por su parte, Schettini resaltó que el proyecto InnoUAMos propicia una transferencia bidireccional de conocimiento que beneficia tanto a la investigación académica como a las empresas del sector. Asimismo, subrayó que la IA debe actuar como un agente democratizador que simplifique gestiones cotidianas de los mayores, tales como trámites bancarios o la citación médica.
En su ponencia inaugural, D. Pablo Rico, director Senior de Transformación, Innovación y Tecnología en ILUNION VidaSénior, expuso el cambio de paradigma desde un modelo sanitario reactivo hacia uno predictivo y preventivo. Mediante machine learning, análisis de movilidad y biomarcadores digitales en la voz, hoy es posible detectar deterioros cognitivos leves o riesgos de caídas meses antes de que se produzcan eventos clínicos. Rico destacó proyectos como el servicio ETION en el País Vasco, las lupas inteligentes y la robótica social.
«La inteligencia artificial nos otorga el superpoder de la anticipación, pero no debemos olvidar que en el centro está siempre la persona con su biografía y sus circunstancias. La tecnología por sí sola no cuida: habilita, empodera y protege. Los algoritmos deben liberar a los profesionales de tareas repetitivas para devolverles tiempo de valor: mirar a los ojos, coger la mano y escuchar. Al volante siempre deben estar la empatía, el respeto y el cariño.»
En la mesa redonda, D. Raúl Gómez Manzano, responsable de proyectos de I+D y telemedicina en Tunstall Televida analizó la evolución del hogar conectado y el uso de sensores ambientales para aprender patrones de comportamiento sinresultar invasivos. «El servicio de teleasistencia ha evolucionado desde un esquema reactivo hacia modelos preventivos y adaptativos que aprenden las rutinas de la persona. Aprovechar la información acumulada durante años nos permite adaptar la atención a sus necesidades futuras. Además, la IA apoya a los operadores para acompañar a las personas y paliar la soledad no deseada, una de las grandes pandemias silenciosas de nuestro siglo.»
D. Agustín Martínez Molina, profesor titular de Psicología Social y Metodología de la UAM y colaborador del IMSERSO,defendió la necesidad de cimentar el desarrollo tecnológico en evidencia científica rigurosa y en la medición directa de las necesidades del usuario. «La inteligencia artificial está acelerando el procesamiento de datos en investigación, pero debemos asegurarnos de que los modelos se entrenen con datos directos de personas mayores y con deterioro cognitivo, y no solo mediante la valoración de cuidadores. Detectamos discrepancias de hasta un 25% en cómo percibe el apoyo comunitario la persona cuidada frente al cuidador. Para progresar, debemos estrechar convenios entre las universidades, el sector privado y las administraciones públicas aprovechando las infraestructuras de los centros estatales de referencia.»
Durante el debate, los ponentes coincidieron en la relevancia crítica de abordar los retos éticos y regulatorios: garantizar una estricta gobernanza del dato, eliminar sesgos algorítmicos desde el código fuente y superar la brecha digital adaptando las interfaces a las capacidades de los usuarios.
Con esta iniciativa, Madrid Network y la FUAM reafirman su compromiso estratégico con la consolidación de un ecosistema de innovación sociosanitaria en la Comunidad de Madrid que combine la excelencia científica, el dinamismo empresarial y la calidez humana en la atención a la longevidad.
