

La inflación en España ha mostrado una tendencia de moderación en diciembre, lo que refleja ciertos cambios en la dinámica de precios a nivel nacional. Según el último informe del Instituto Nacional de Estadística (INE), el Índice de Precios de Consumo (IPC) se ha situado en el 2,9% interanual, una décima menos que en noviembre. Este descenso, aunque leve, sienta las bases para un cierre de año con signos de estabilización en los indicadores inflacionarios.
El descenso en la inflación se atribuye principalmente a la caída de los precios de los carburantes, en vista de las reducciones en los costes de los combustibles y lubricantes para vehículos. Sin embargo, el aumento de los precios en alimentos y bebidas no alcohólicas ha ejercido presión al alza en el índice general, principalmente debido a incrementos en productos como el turrón, la cigala o el jamón, cuyos precios han disparado hasta un 17,3% respecto al año anterior durante las vísperas navideñas.
Además, el comportamiento mensual del IPC muestra una subida del 0,3% en diciembre respecto a noviembre, una cifra inferior al 0,5% registrado en el mismo mes de 2024. Este menor crecimiento mensual contribuye a reducir la tasa de inflación interanual, que en esta ocasión alcanza el 2,9%. El análisis del INE señala que la variación responde, en buena parte, a la bajada de los costes de los carburantes, que marcaron una tendencia a la baja en comparación con diciembre del año pasado.
El componente de inflación subyacente, que excluye los precios de alimentos no elaborados y energía por su alta volatilidad, se mantuvo estable en el 2,6%, nivel que mantiene desde noviembre. Este dato refleja cierta estabilidad en los precios sin contar con los elementos más fluctuantes del mercado, en medio de un escenario económico donde algunos sectores aún presentan incrementos de precios.
En su comparación con otros países de la Unión Europea, el Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) también refleja una moderación, con una tasa del 3,0% en diciembre, dos décimas por debajo del mes previo. La inflación subyacente del IPCA cerró en el 2,8%, en línea con la evolución del índice nacional, lo que indica una tendencia de estabilización en los precios en el ámbito europeo.
Desde el Ministerio de Economía, la percepción general apunta a que la inflación media de 2025 podría cerrarse en torno al 2,7%, una décima menos que en el año anterior. Esta reducción, en opinión de las autoridades, contribuye a que las familias españolas continúen recuperando poder adquisitivo, aunque todavía enfrentan retos relacionados con la recuperación económica y la escalada en ciertos precios.
En definitiva, la moderación de la inflación en diciembre cierra un año marcado por altibajos en los precios, con indicativos de que la economía española empieza a estabilizarse tras meses de incertidumbre. No obstante, la presión sobre alimentos y ciertos productos esenciales sigue siendo un factor que repercute en la economía doméstica, obligando a las familias a ajustar sus presupuestos ante un escenario de precios en lenta pero constante recuperación.
