
Marko Daniel, director de la Fundación Miró durante los últimos ocho años, concluirá su mandato en junio, dejando un significativo legado en la institución. Durante su liderazgo, Daniel promovió la apertura al público del Jardín de los Cipreses, integrando la escultura «Mujer» de 1970 en el recorrido museístico. Esta iniciativa coincide con la celebración del cincuenta aniversario de la fundación, ocasión que ha visto la incorporación de destacados préstamos de arte, como seis obras del Museo Reina Sofía y piezas de Alexander Calder. Además, la colección ha sido revisada para alinearse mejor con la arquitectura de Josep Lluís Sert y mejorar su conexión con los visitantes.
El nuevo enfoque museístico, denominado «Joan Miró. Círculos», busca establecer un diálogo más profundo entre las obras, el espacio y el público. Bajo la dirección de Teresa Montaner, se ha llevado a cabo una reordenación de más de tres años, mediante la cual se ha abandonado el enfoque cronológico para fomentar una interacción más dinámica con las obras. La exposición refleja la visión de Miró sobre el arte como un cruce de opuestos y un diálogo constante entre cielo y tierra. Esta reestructuración se ve complementada por un programa de mediación y performance que busca enriquecer la experiencia del visitante y mantener viva la esencia interactiva del espacio artístico.
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