

La Agencia Tributaria (AEAT) ingresó más de 1.050 millones de euros en el último ejercicio fiscal en concepto de recargos por declaraciones presentadas fuera de plazo, según un informe de la gestoría digital Billeo. El dato pone de relieve que buena parte de esas sanciones no responde a fraude deliberado, sino a despistes y desconocimiento de las obligaciones tributarias, especialmente entre autónomos.
Billeo, que atiende a más de 1.500 clientes, ha detectado que el 40% de quienes llegan procedentes de otras plataformas de gestoría digital ya arrastra sanciones de Hacienda. Carlos Gahete, cofundador de la empresa con sede en Las Rozas de Madrid, atribuye el problema a la falta de un asesor fiscal asignado: «Sin un asesor asignado, se está ofreciendo solo una herramienta de facturación y no una asesoría completa».
La misma problemática afecta a los ingresos de los autónomos de otras formas. Según un estudio de la plataforma Declarando, seis de cada diez autónomos adelantan más IRPF del que les corresponde, lo que evidencia que muchos no cuentan con un seguimiento fiscal personalizado a lo largo del año.
El panorama puede complicarse con la puesta en marcha del sistema Verifactu en 2026, la herramienta de la AEAT para registrar y verificar en tiempo real la facturación de las empresas. Los expertos advierten de que el mayor control ampliará la capacidad de Hacienda para detectar inconsistencias y errores, por lo que tener los libros en orden será más importante que nunca.
Además de gestionar bien los plazos de declaración, los autónomos y pymes deben tener en cuenta las deducciones disponibles. Las deducciones fiscales en alquileres de locales y oficinas son uno de los conceptos que más errores generan en las declaraciones de autónomos.
Más de 1.050 millones de euros en el último ejercicio fiscal, según el informe de la gestoría Billeo, basado en datos de la AEAT.
El recargo depende del tiempo de retraso: un 1% por mes completo durante los primeros doce meses y un 15% adicional a partir del año, más intereses de demora si procede. Presentar voluntariamente antes de que la AEAT notifique reduce la sanción respecto a lo que se pagaría tras una inspección.
Es un sistema de la AEAT que obliga a las empresas y autónomos a usar software de facturación homologado que envía los registros a Hacienda en tiempo real, reduciendo la posibilidad de manipulación de los datos contables.
Mediante un recurso de reposición ante la propia AEAT o una reclamación económico-administrativa ante el Tribunal Económico-Administrativo Regional. En algunos casos, errores administrativos o situaciones atenuantes permiten reducir o anular la sanción.
