
Los maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) han vuelto a las calles de la Ciudad de México, reactivando las protestas con un paro nacional de 72 horas. Esta movilización, iniciada con una marcha desde el Ángel de la Independencia hacia el Palacio Nacional, busca presionar al gobierno para derogar la Ley del ISSSTE de 2007 y revertir cambios en el sistema de pensiones que afectaron sus derechos laborales y sociales. La privatización del sistema de pensiones, una reforma implementada durante el mandato del expresidente Felipe Calderón, fue motivo de prolongadas protestas en el pasado, con los maestros exigiendo el retorno a un sistema de pensiones vitalicias. En 2024, las movilizaciones asfixiaron la capital durante 24 días hasta que el gobierno de Claudia Sheinbaum ofreció concesiones, como la reducción de la edad de jubilación y un aumento salarial del 10%. Sin embargo, las autoridades han mantenido que volver al viejo esquema de pensiones es financieramente inviable.
A pesar de los intentos de negociación, el desacuerdo persiste. Desde el gobierno se afirma que se ha mantenido un constante diálogo mediante más de 22 mesas de trabajo y reuniones con los líderes de la CNTE, garantizando que no habrá imposición en la reforma educativa. No obstante, las medidas propuestas hasta ahora, como el «fondo de pensiones para el Bienestar», han sido calificadas por la CNTE como meras «simulaciones». El actual paro, convocado por el sindicato alegando incumplimientos gubernamentales, ha llevado al gobierno a desplegar medidas de seguridad en la capital, instalando vallas metálicas en el Zócalo y áreas aledañas. Con un 20% de participación del sindicato en la marcha de la capital y el 80% restante movilizándose en diversas entidades federativas, el conflicto entre el magisterio y el ejecutivo se mantiene tenso, con ambas partes firmes en sus posturas.
Leer noticia completa en El Pais.
