
Un agente de la Guardia Civil resultó herido este sábado en el perímetro fronterizo de Ceuta tras ser atacado con un garfio por un inmigrante que había logrado saltar la doble valla. El suceso ocurrió cuando los agentes acudieron a la zona para localizar a un grupo de personas que habían cruzado la altura de diez metros del vallado. Este ataque, calificado por la Asociación Unificada de la Guardia Civil como un «intento de homicidio», ha suscitado críticas sobre la protección y los recursos disponibles para los agentes en la zona, quienes enfrentan un aumento en la violencia por parte de migrantes armados.
La jornada estuvo marcada por la presión migratoria, con al menos 20 inmigrantes entrando ilegalmente en Ceuta, principalmente lanzándose al agua desde las costas marroquíes. Un grupo adicional de unos 40 subsaharianos intentó saltar la doble valla y tras varios intentos, una docena de ellos logró ingresar y se dirigió al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI). La Guardia Civil vincula este incremento de intentos de cruce con las condiciones meteorológicas adversas asociadas a la borrasca Emilia, lo que, según ellos, provoca una disminución de la vigilancia policial en la frontera. Sin embargo, la Gendarmería marroquí ha estado colaborando para obstaculizar estos intentos de entrada.
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