La Fiscalía General de la República confirmó que el exceso de velocidad fue la causa principal del descarrilamiento del Tren Interoceánico en Oaxaca que ocurrió hace un mes y dejó un saldo trágico de 14 personas fallecidas y alrededor de cien heridos. Según el informe revelado por la fiscal general, Ernestina Godoy, durante una conferencia de prensa, el tren, que es parte de un notable proyecto del gobierno para revitalizar la red ferroviaria mexicana, circulaba 15 kilómetros por hora por encima del límite permitido en la curva donde se produjo el accidente, y hasta 41 kilómetros por hora sobre el máximo en tramos rectos. El maquinista ha sido detenido en Chiapas y enfrentará cargos por homicidio culposo, en espera de las acciones penales que se ejercerán. La FGR, junto con otras instituciones, sigue analizando la caja negra y otros elementos técnicos del tren, cuyos sistemas, según las primeras pesquisas, funcionaban adecuadamente antes del siniestro.
El accidente del Tren Interoceánico, que conecta los océanos Atlántico y Pacífico, es el sexto incidente ferroviario en México en dos años y el primero con víctimas mortales. La mandataria Claudia Sheinbaum afirmó que este suceso no detendrá el Plan Nacional Ferroviario, que busca ampliar la infraestructura férrea del país. Sin embargo, el descarrilamiento ha puesto de nuevo sobre la mesa el debate acerca de la velocidad y calidad con la que se desarrollaron estos corredores ferroviarios, siendo criticados por surgir en un breve periodo sin las garantías necesarias de seguridad, según expertos en el sector. Hasta ahora, las víctimas del accidente han presentado denuncias penales contra las empresas responsables de la construcción y los funcionarios implicados, en un contexto donde se reveló que el tren operó sin seguro de pasajeros durante su primer año. Este accidente ha despertado preocupaciones sobre los estándares de seguridad en los proyectos ferroviarios de la actual administración.
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