Umberto Bossi, una figura clave en la política italiana durante décadas gracias a su personalidad excéntrica, ha fallecido a los 84 años en Varese, su tierra natal. Bossi, conocido por su enfoque carismático y directo, fue el fundador y líder histórico de la Liga Norte en los años ochenta, movimiento político que revolucionó el escenario electoral italiano con un mensaje nacionalista fuerte y polémico. A lo largo de su carrera, Bossi fue senador, ministro en dos ocasiones, y estuvo involucrado varias veces en la candente política italiana, aunque su carrera sufrió un golpe significativo tras un ictus en 2004 y un escándalo de corrupción en 2012. A pesar de las adversidades, su influencia en el partido se mantuvo con altibajos hasta quedar al margen del liderazgo actual de Matteo Salvini.
Bossi comenzó su carrera política con inclinaciones comunistas, pero se destacó por crear y promover el nacionalismo padano, capitalizando el descontento social del norte de Italia. La Liga Norte, evolucionada de diversos movimientos regionales, reflejó su visión de un populismo tradicionalista y conservador, y fue crucial para el surgimiento de coaliciones de derecha que transformaron la política en Italia durante los noventa junto a figuras como Silvio Berlusconi. Su retórica provocadora, plagada de consignas llamativas y a menudo controvertidas, como “Roma ladrona”, resonó profundamente en una época de desilusión con el sistema político. Aunque acusado en su momento de racismo y xenofobia, su manejo de la identidad regional y la frustración económica le aseguró un lugar prominente en la historia política de Italia, dejando un legado que perdura a través de sus sucesores.
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