

La economía española cerró el año 2025 con un crecimiento del 2,8%, según informó este jueves el Instituto Nacional de Estadística (INE). Esta cifra confirma las proyecciones avanzadas en enero, que señalaban un progreso moderado pero positivo en el producto interno bruto (PIB), en línea con las expectativas de analistas y organismos económicos nacionales e internacionales.
El avance del 0,8% en el PIB durante el último trimestre de 2025 fue ligeramente superior al pronóstico, dos décimas por encima de lo estimado inicialmente. Sin embargo, esta recuperación parcial no fue suficiente para igualar las cifras del conjunto del año anterior, cuando la expansión alcanzó un 3,5%, siete décimas mayor que la registrada en 2025. El cierre del año refleja, por tanto, un crecimiento moderado pero estable, en un contexto de recuperación económica tras los efectos de la pandemia y las tensiones del entorno internacional.
Expertos señalan que este porcentaje de crecimiento revela una economía que, aunque con signos de desaceleración en comparación con el año previo, mantiene una tendencia de recuperación sostenida. La aceleración observada en el último trimestre puede atribuirse, en parte, a factores como la mayor actividad del consumo interno y el impulso de ciertos sectores clave, aunque enfrentó obstáculos relacionados con la inflación y las incertidumbres globales.
El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, destacó que estos resultados reflejan la capacidad del país para mantener un ritmo de crecimiento estable, a pesar de los desafíos económicos actuales. La estrategia gubernamental apuntaba a consolidar una recuperación gradual que asegure una base sólida para el futuro, y los datos parecen indicar que se está logrando un avance en esa dirección.
Mientras tanto, las autoridades económicas continúan monitoreando de cerca los indicadores para ajustar políticas que potencien la inversión y el empleo, con miras a sostener la expansión en los próximos años. Se espera que las proyecciones para 2026 sean optimistas, siempre en un contexto de cautela frente a variables internacionales que puedan influir en la economía española.
