

En una medida que refleja la preocupación por la seguridad en los eventos deportivos, la Comisión Permanente de la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte ha declarado un partido como de alto riesgo tras el análisis de informes de seguridad. La decisión afecta a uno de los encuentros más esperados en la segunda división del fútbol español: el enfrentamiento entre el Racing de Santander y el Real Sporting de Gijón, programado para el 1 de abril de 2026 a las 21:30 horas en los Campos de Sport del Sardinero.
Este reconocimiento de alto riesgo implica que los clubes deberán implementar medidas adicionales para garantizar el orden y la seguridad en las instalaciones. Entre las acciones requeridas se encuentran la regulación en el sistema de venta de entradas, con controles reforzados para evitar la reventa y el acceso indebido, además de la separación de las aficiones para prevenir enfrentamientos y garantizar un ambiente controlado en el interior del estadio. Igualmente, se establecerá un control estricto en los accesos, con operativos que aseguren que solo los espectadores autorizados puedan ingresar a los diferentes recintos.
La decisión coincide con el despliegue de un refuerzo en las fuerzas de seguridad, que aumentarán la presencia en las inmediaciones del estadio, poniendo especial énfasis en la vigilancia de las diferentes hinchadas. La coordinación con todos los operadores implicados —incluyendo cuerpos policiales, servicios de emergencias y organizadores del evento— busca minimizar cualquier riesgo y garantizar la protección de todos los asistentes.
Este tipo de medidas se enmarca en la continuidad de esfuerzos institucionales para prevenir hechos violentos o conductas intolerantes relacionadas con el deporte. La preocupación por la seguridad de los aficionados y la protección del espectáculo deportivo lleva a las autoridades a adoptar estas decisiones con anticipación, en un intento de mantener el orden y promover un ambiente pacífico en los eventos que reúnen a miles de espectadores cada semana. La declaración de alto riesgo, por tanto, no solo busca evitar incidentes aislados, sino también demostrar el compromiso del Estado en la lucha contra la violencia y el racismo en el deporte.
Fuente: Ministerio del Interior
