España ha manifestado su satisfacción por la reciente resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, la cual, por primera vez, ha respaldado la postura de Marruecos en el prolongado conflicto del Sahara Occidental. En una declaración conjunta tras la XII Reunión de Alto Nivel celebrada en La Moncloa, y bajo la dirección de los jefes de Gobierno Pedro Sánchez y Aziz Ajanuch, se acogió con beneplácito la propuesta de autonomía marroquí como una solución potencialmente viable para la excolonia española, controlada por Marruecos desde hace cinco décadas. Sánchez ha reafirmado su posición de 2022, calificando el plan marroquí como la base más seria y creíble para resolver el contencioso, mientras que el Gobierno español apoya la nueva resolución del Consejo, que sugiere negociaciones basadas en esta propuesta. La decisión ha generado críticas internas; la vicepresidenta Yolanda Díaz expresó su disconformidad mediante un mensaje en redes sociales, subrayando su apoyo a la causa saharaui y enfatizando la necesidad de no ceder terreno.
El extenso comunicado de 119 puntos derivado del encuentro no menciona explícitamente las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, aunque implícitamente se valida la apertura de las aduanas comerciales entre Marruecos y estas plazas españolas, conforme al punto 3 de la Hoja de Ruta Bilateral de 2022. Sin embargo, esta medida ha sido criticada por las organizaciones empresariales de Ceuta y Melilla, que consideran que las restricciones marroquíes han dejado las aduanas inoperantes desde su apertura en febrero pasado. A pesar del tono optimista del comunicado respecto a esta «normalización» en la circulación de personas y mercancías, persisten tensiones y disconformidades en el ámbito comercial local, evidenciado el complejo panorama que acompaña las relaciones hispano-marroquíes en este contexto.
Leer noticia completa en El Pais.
