
En un esfuerzo por replicar el exitoso modelo implementado en el Roig Arena, las autoridades han decidido limitar el acceso al próximo encuentro deportivo en enero exclusivamente a los socios con asientos, lo que permitirá la presencia de aproximadamente 8,000 espectadores, una cantidad equivalente a la mitad de la capacidad total del pabellón. Esta medida busca controlar y gestionar eficazmente la asistencia al evento, garantizando una experiencia más organizada y segura para los asistentes. Se espera que esta decisión no solo facilite un mejor manejo logístico, sino que también contribuya a reducir el riesgo de incidentes dentro del recinto.
Paralelamente, se ha tomado la determinación de incrementar significativamente el dispositivo policial que estará presente durante el encuentro. Esta acción busca reforzar la seguridad tanto dentro como en los alrededores del pabellón, asegurando un ambiente seguro y estable para todos los asistentes. Con estas nuevas medidas de seguridad y control de acceso, las autoridades esperan mejorar la experiencia de los espectadores, al tiempo que mantienen altos estándares de seguridad y organización durante el evento.
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