

Desde el 22 de septiembre, las bicicletas eléctricas del servicio público Bicimad circulan por Madrid impulsadas por energía renovable, marcando un nuevo hito en la movilidad sostenible y la economía circular de la capital española. La fuente de esta energía proviene del Parque Tecnológico de Valdemingómez, donde se transforma el tratamiento de residuos municipales en electricidad, un esfuerzo coordinado por el equipo de Prezero, empresa miembro del Foro por Madrid.
Durante un evento inaugural en la estación de Bicimad del Banco de España, representantes municipales junto a Prezero colocaron el distintivo que simboliza este avance hacia el transporte ecológico de la ciudad. Este distintivo estará presente en todas las estaciones de bicicletas, subrayando el compromiso de la ciudad hacia un futuro sustentable.
Este innovador proyecto ha logrado que las bicicletas Bicimad se apoyen completamente en la energía generada a partir del reciclaje de residuos orgánicos, alcanzando un total de 1.498 MWh de electricidad con certificados de garantía de origen renovable. Todo este suministro se destina exclusivamente a las 683 estaciones de recarga de las bicicletas, que suman un total de 2026 unidades distribuidas por toda la capital.
La utilización de biometano generado en Valdemingómez no es nueva para Madrid. Ya en 2022, la flota de autobuses municipales de la EMT se propulsó gracias a este combustible sostenible. Este esfuerzo conjunto se traduce en un claro precedente de movilidad ecológica que resalta la importancia del reciclaje ciudadano en la generación de energía limpia.
Además de optimizar la gestión de los residuos orgánicos para producir biometano y electricidad, Madrid proyecta un modelo de economía circular ejemplar al integrar estos recursos en sus infraestructuras de transporte. Este enfoque no solo impulsa el uso de energías limpias, sino que también refuerza el papel activo de los ciudadanos en la construcción de un entorno urbano más verde y eficiente.
Con el compromiso renovado de utilizar biometano, electricidad y otras energías procedentes de residuos, la ciudad madrileña se posiciona a la vanguardia de las ciudades que luchan contra el cambio climático a través de políticas efectivas de sostenibilidad e innovación energética. Así, Bicimad no solo se erige como un medio de transporte eficiente, sino también como un símbolo del esfuerzo conjunto hacia una capital más sostenible.
