

El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid ha dado luz verde a una significativa inversión de 1,1 millones de euros destinada a impulsar un servicio especializado de atención psicológica para los hijos menores de mujeres víctimas de violencia. Este programa, que entrará en vigor el 1 de enero de 2027 y se extenderá hasta el 31 de diciembre de 2028, refuerza el compromiso de la región en proporcionar un entorno seguro y de apoyo para los afectados por la violencia doméstica.
La iniciativa, gestionada por la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, se desplegará con la participación de un equipo de diez psicólogos infantiles altamente especializados en el tratamiento de las secuelas emocionales y psicológicas de la violencia. Entre ellos, uno asumirá la crucial tarea de coordinación. Las terapias contempladas abarcarán tanto intervenciones individuales como grupales para niños y adolescentes, además de sesiones especiales en grupo para las madres, con el objetivo de facilitar la recuperación emocional de sus hijos.
Los servicios de este programa se ofrecerán en los 56 Puntos Municipales del Observatorio Regional contra la Violencia de Género, además de los centros integrados en la Red de Atención Integral de la Comunidad de Madrid. Especial atención se pondrá en los municipios con mayor demanda de asistencia psicológica a menores, atendiendo así las áreas más afectadas por este grave problema social.
La Red de Atención Integral en la región es ya un pilar fundamental en el apoyo a las víctimas de violencia de género, englobando centros de emergencia y acogida, pisos tutelados y espacios residenciales destinados a víctimas de trata con fines de explotación sexual, así como reclusas y exreclusas. Parte integral de esta red son también los dos recursos de crisis que operan 24 horas al día, garantizando un apoyo constante. Estos incluyen un centro con ocho alojamientos, un recurso específico para aquellas que deseen dejar la prostitución, y otro diseñado para mujeres jóvenes con discapacidad intelectual.
Esta nueva inversión refuerza la red de apoyo existente y subraya la respuesta proactiva de la Comunidad de Madrid para abordar las necesidades complejas y apremiantes de las víctimas y sus familias, promoviendo así un entorno más seguro y esperanzador para el futuro de los menores afectados.
