

El precio del diésel da un pequeño respiro a partir de este martes. La rebaja fiscal que se aplica al gasóleo a través del Impuesto sobre Hidrocarburos pasa de los 5 céntimos previstos inicialmente para septiembre a 20 céntimos por litro, una respuesta directa a la escalada de precios de este combustible en los últimos meses.
El cambio viene del fuerte encarecimiento del gasóleo durante julio, que lo llevó a niveles que no se veían desde antes de la pandemia y activó de forma automática la cláusula de salvaguarda del plan del Gobierno frente a las fluctuaciones derivadas del conflicto en Irán. Ese mecanismo se diseñó para reforzar la ayuda fiscal cuando el encarecimiento supera ciertos umbrales, y en julio el gasóleo subió un 15,7% interanual, por encima del 15% que activa la protección. Por eso, desde el 1 de septiembre, la rebaja fiscal se ha multiplicado por cuatro.
La gasolina sigue otro camino: subió un 7,3% en julio respecto al año anterior, un incremento que no llega al umbral que activaría medidas similares. Por eso mantiene la rebaja ordinaria de cinco céntimos por litro durante septiembre.
El impacto en la economía doméstica ya se nota. El precio medio del litro de gasóleo llegó a 1,861 euros la semana pasada, un 1,8% más en solo siete días, máximos desde mediados de abril y un encarecimiento acumulado superior al 23,7% desde que se eliminó la rebaja del IVA en julio. La gasolina, por su parte, alcanzó 1,723 euros por litro tras subir un 1,55% en una semana, con una subida cercana al 20% desde principios de julio.
Ese encarecimiento de los combustibles ha empujado también la inflación general, que en agosto subió al 4,3% interanual, siete décimas más que el 3,6% de julio. Gran parte de esa subida se explica por los carburantes y lubricantes usados en los desplazamientos diarios, junto a una menor caída de los precios de los alimentos respecto al año pasado.
El Ejecutivo atribuye parte de la inflación al shock energético de la guerra en Irán, que ha tensado los mercados internacionales de petróleo y derivados. Según fuentes oficiales, las medidas aplicadas hasta ahora han amortiguado en promedio más del 60% de la subida en los precios de los combustibles, aunque las autoridades reconocen que el escenario sigue siendo inestable y vigilan de cerca la evolución de los costes.
En paralelo, varios países del entorno europeo están revisando sus mecanismos fiscales en materia energética, y la Unión Europea estudia crear un impuesto temporal sobre los beneficios extraordinarios de las empresas energéticas en periodos de alta volatilidad, una propuesta impulsada por gobiernos del sur y el centro de Europa.
Pasa de 5 a 20 céntimos por litro desde el 1 de septiembre, al activarse la cláusula de salvaguarda del Gobierno.
Porque el gasóleo subió un 15,7% interanual en julio, por encima del umbral del 15% que dispara la protección fiscal.
No. La gasolina mantiene la rebaja ordinaria de 5 céntimos por litro, porque su subida de julio (7,3%) no alcanza el umbral que activa medidas mayores.
El diésel alcanzó 1,861 euros por litro y la gasolina 1,723 euros por litro la semana pasada, según los datos más recientes.
La inflación de agosto subió al 4,3% interanual, siete décimas más que en julio, en buena parte por el encarecimiento de los carburantes.
Fuente: Infobae
