

La reforma de la plaza de Jacinto Benavente, en el distrito Centro, es la tercera fase de un plan que ya ha transformado las plazas de Matute y Tirso de Molina, con el objetivo de dar más peso al peatón frente al coche en pleno corazón de Madrid. Las calles de la Cruz y de las Huertas, ya peatonalizadas, forman parte de esa misma línea de trabajo.
La intervención en Benavente tiene un presupuesto de 9,5 millones de euros y afecta a una superficie de 10.044 metros cuadrados, que incluye también la renovación de las calles de Carretas, de la Bolsa, de Atocha, de Concepción Jerónima y del Doctor Cortezo. La estrategia pasa por eliminar uno de los carriles de autobús de la zona y reducir las entradas de vehículos al aparcamiento subterráneo, para ganar espacio y seguridad para quien camina sin renunciar al transporte público.
Las excavaciones necesarias para las obras han sacado a la luz restos históricos en el subsuelo de la plaza, que los equipos técnicos documentaron antes de volver a protegerlos. No es la primera vez que las reformas del centro histórico topan con este tipo de hallazgos, algo habitual en un entorno con siglos de superposición urbana.
El proyecto final contempla un parque ajardinado que conectará los distintos niveles de la plaza y una gran pérgola central con sistema de enfriamiento por agua pulverizada, pensada para dar sombra y aliviar el calor en un espacio muy transitado durante el verano.
Desde que arrancó el mandato de José Luis Martínez-Almeida, el Ayuntamiento ha renovado 43 plazas en Madrid, con obras en marcha en otras cuatro, entre ellas la de Jacinto Benavente. La previsión del Consistorio es tener lista la reforma para la primavera.
43 plazas desde el inicio del mandato de José Luis Martínez-Almeida, con obras en curso en otras cuatro.
Las plazas de Matute y de Tirso de Molina, en las dos primeras fases del mismo plan de peatonalización del distrito Centro.
Sí, las excavaciones sacaron a la luz restos que fueron documentados y protegidos de nuevo antes de continuar los trabajos.
Un parque ajardinado que conecta los distintos niveles y una pérgola central con enfriamiento por agua pulverizada.
9,5 millones de euros, sobre una superficie de actuación de 10.044 metros cuadrados.
Fuente: Ayuntamiento de Madrid
