
El Ministerio de Hacienda de España ha puesto en marcha una iniciativa destinada a incentivar la contratación de empleados con salarios por encima del salario mínimo interprofesional (SMI). La propuesta, a la que ha tenido acceso la prensa, contempla la posibilidad de que las empresas puedan deducir en su impuesto de sociedades una porción significativa del coste adicional generado por estas nuevas contrataciones.
La medida se fundamenta en ofrecer un incentivo fiscal que fomente la creación de empleos mejor remunerados. Las compañías podrán reducir su base imponible en función del aumento en el número de empleados con sueldos superiores al SMI. La deducción sería proporcional al crecimiento de esta plantilla cualificada y, en algunos casos, podría alcanzar hasta la totalidad del coste adicional del sueldo.
El plan establece que el beneficio fiscal dependerá del incremento en el número de empleados con sueldos superiores a la base mínima y que este crecimiento se mantenga durante dos años, además de que los gastos de personal representen más del 70% de los resultados de explotación. Para las pequeñas y medianas empresas (pymes), el requisito es adquirir, al menos, un trabajador a tiempo completo con un salario por encima del mínimo durante un año. Por su parte, las grandes compañías, con más de 100 empleados, deberán contratar al menos dos trabajadores o que el 1% de su plantilla esté en estas condiciones, en función de cuál sea mayor.
El gobierno busca, mediante esta estrategia, impulsar una transformación en el mercado laboral, promoviendo la elevación de los sueldos y, al mismo tiempo, reforzar la estabilidad en las plantillas. La deducción fiscal podrá cubrir hasta el 100% del coste adicional del salario, dependiendo del porcentaje de crecimiento en la contratación de personal cualificado. Además, existen mecanismos de control destinados a garantizar que las empresas no aprovechen las deducciones sin mantener las nuevas contrataciones durante el período establecido.
Mientras tanto, la discusión sobre la subida del salario mínimo sigue en marcha. El próximo 29 de enero se celebrará la última reunión de la mesa de diálogo social, donde se espera definir la nueva cuantía que regirá en 2026. La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha manifestado que confía en alcanzar un acuerdo con los sindicatos y la patronal, y ha avanzado que el incremento será del 3,1%. Díaz ha asegurado que esta actualización no supondrá un impacto fiscal para los trabajadores, y que, con esta subida, el salario mínimo mensual alcanzará los 1.221 euros en 14 pagas, lo que equivale a aproximadamente 17.000 euros brutos anuales sin la deducción de impuestos.
La ministra también ha criticado la postura del principal partido de la oposición, que tradicionalmente ha rechazado estas medidas, y ha expresado que el gobierno no dependes de sus votos para impulsar un incremento que considera justo y equilibrado. La discusión sobre el incremento del SMI y las medidas complementarias busca, en definitiva, mejorar las condiciones laborales y salariales en un contexto de creciente tensión en el mercado laboral, donde las políticas públicas buscan promover un desarrollo más equitativo y estable.
