

Las cooperativas y sociedades laborales en España se encuentran ante una oportunidad excepcional de fortalecer su presencia en el competitivo ecosistema emprendedor, gracias a su reciente reconocimiento como empresas emergentes. Este estatus oficial promete otorgarles acceso a beneficios significativos que hasta ahora han estado reservados a las startups convencionales, diseñados para potenciar el emprendimiento innovador en el país. Sin embargo, la complejidad de los procesos y la falta de información han generado obstáculos a superar. Como respuesta, la Federación de Cooperativas y de la Economía Social de Madrid (FECOMA) ha lanzado un ambicioso proyecto denominado «Red de Impulso Innovador: Integración de la Economía Social en el Ecosistema Español de Empresas Emergentes».
Este proyecto, que busca ser un catalizador de cambios, ofrece asesoramiento técnico gratuito a cooperativas y sociedades laborales que deseen obtener la certificación como empresas emergentes. La Empresa Nacional de Innovación (ENISA) es la encargada de expedir esta certificación, que se rige por los criterios de la Ley de Startups, aprobada recientemente. Al obtener esta acreditación, las empresas podrán beneficiarse de un tipo reducido del 15% en el Impuesto sobre Sociedades, facilidades para aplazar deudas tributarias y exenciones en pagos fraccionados. Además, la normativa contempla incentivos fiscales para las inversiones en empresas de nueva creación y medidas de apoyo al emprendimiento, posicionando a estas entidades en condiciones más competitivas.
José Vidal García, director gerente de FECOMA, destaca que muchas empresas de la Economía Social ya están a la vanguardia, desarrollando tecnologías y productos que abordan necesidades desatendidas por el mercado tradicional. Con el objetivo de que estas innovaciones no pasen desapercibidas, el proyecto busca facilitar que cooperativas y sociedades laborales aprovechen plenamente las oportunidades de crecimiento presentes en el ecosistema de startups.
La obtención de la certificación requiere cumplir con determinados requisitos clave, entre ellos: desarrollar un proyecto innovador, tener un modelo de negocio escalable y mantener sus oficinas en España, sin superar una facturación anual de diez millones de euros. La antigüedad mínima exigida es de cinco años, ampliable a siete en sectores específicos. FECOMA se ha comprometido a proporcionar orientación detallada para facilitar el cumplimiento de estos criterios.
En un esfuerzo colaborativo, FECOMA ha tejido una red con entidades como ANEL, UCOMUR, AMUSAL, ASATA y ACEL, además de contar con el apoyo académico de la Asociación de Estudios Cooperativos de la Universidad Complutense de Madrid. Esta alianza estratégica está diseñada para identificar iniciativas innovadoras dentro de la Economía Social y acompañar a las organizaciones a lo largo del proceso de certificación. El proyecto tiene entre sus metas el diagnóstico de 40 empresas, el desarrollo de 10 mentorías y la preparación de 5 expedientes de certificación.
Con el respaldo del Ministerio de Trabajo y Economía Social, este esfuerzo está garantizado por la convocatoria de subvenciones para proyectos de economía social hasta 2026. Con este impulso, FECOMA invita a cooperativas, sociedades laborales y otras entidades de la Economía Social con proyectos innovadores a considerar sus posibilidades de certificación y a beneficiarse del acompañamiento gratuito ofrecido. La nueva era del emprendimiento innovador en la Economía Social está por iniciar y promete incorporarlas al pujante mundo de las startups.
