

El 44% de las grandes empresas españolas prevé reducir los puestos de trabajo asociados a tareas repetitivas en los próximos tres años como consecuencia de la IA generativa. Ese dato procede del último informe del Banco de España sobre el impacto de esta tecnología en el mercado laboral, que también constata que el uso de la IA entre las empresas españolas pasó del 8% en 2021 al 20% en 2025, según el INE.
La brecha entre grandes compañías y pymes es ya visible. En las grandes firmas, la adopción supera los dos tercios, y más de un 25% declara haber obtenido mejoras de productividad. Entre las pymes, solo el 17% anticipa recortes de empleo rutinario, una diferencia que el informe relaciona con el acceso desigual al capital y al talento necesarios para integrar estas herramientas.
En 2022, solo el 20% de las empresas españolas declaraba haber incorporado IA generativa. Los datos del INE para 2025 elevan esa cifra al 20% del total del tejido empresarial, pero la concentración en las grandes organizaciones es mucho mayor. El informe del Banco de España señala que los costes percibidos para integrar la tecnología han bajado en los últimos años, especialmente entre las pymes, lo que anticipa una expansión progresiva.
El patrón de adopción sigue la misma lógica que otras tecnologías anteriores: primero las grandes empresas con recursos para invertir en infraestructura y formación, después el resto. La diferencia ahora es la velocidad del ciclo y la amplitud de los perfiles laborales afectados.
El informe identifica a los trabajadores con estudios universitarios de entre 20 y 28 años como el grupo con mayor exposición ocupacional a la IA generativa. Son perfiles que realizan tareas cognitivas —análisis, redacción, atención al cliente especializada— susceptibles de ser automatizadas total o parcialmente. Sin embargo, hasta ahora no se ha registrado una reducción de contrataciones en ese segmento.
Los expertos consultados por el Banco de España advierten de que los efectos sobre el empleo de los titulados pueden tardar en materializarse. La productividad que genera la IA permite a las empresas crecer sin contratar proporcionalmente, un efecto que el mercado no captura aún con claridad en las estadísticas de empleo actuales.
Abogados especializados en derecho digital consultados por el informe subrayan que la normativa vigente no cubre adecuadamente los escenarios que genera la IA generativa en el ámbito laboral. La velocidad de adopción supera el ritmo legislativo, lo que obliga a las empresas a operar en una zona gris que afecta tanto a los derechos de los trabajadores como a la responsabilidad sobre las decisiones automatizadas.
Este contexto coincide con medidas de apoyo a empresas en distintos ámbitos. La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid del 18 de junio aprobó incentivos fiscales para pequeñas empresas, una política complementaria al entorno tecnológico en el que operan. La cuestión de fondo —cómo sostener el empleo y los subsidios asociados cuando la automatización avanza— se vuelve cada vez más urgente para los gobiernos.
El informe del Banco de España constata que el 44% de las grandes empresas españolas prevé reducir puestos rutinarios en tres años. En las pymes, ese porcentaje cae al 17%.
Los puestos con tareas repetitivas o cognitivas rutinarias son los más expuestos. Los titulados universitarios jóvenes también tienen alta exposición ocupacional, aunque todavía no se refleja en descensos de contratación.
Según el INE, el 20% de las empresas españolas la usaba en 2025, frente al 8% de 2021. En las grandes compañías, la adopción supera el 66%.
Las grandes empresas tienen mayor acceso a capital, talento y recursos tecnológicos para integrar la IA. Las pymes perciben menos costes de adopción que antes, pero su implantación aún va con retraso.
No de forma específica. Los expertos señalan que la normativa actual no cubre los escenarios que genera la IA en el trabajo y piden marcos regulatorios claros que protejan derechos sin frenar la innovación.
Fuente: Banco de España (vía Infobae).
