

Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, participó el martes en un acto con estudiantes y académicos de la Universidad de la Libertad de Ciudad de México para reivindicar la hispanidad como vínculo compartido de más de 600 millones de personas y rechazar los enfoques que, según ella, alimentan la división entre los países hispanohablantes.
En su intervención, Ayuso criticó lo que llamó «la versión siempre acomplejada del choque, el enfrentamiento y las supuestas conquistas». A su juicio, ese marco de lectura perpetúa una rivalidad artificial entre sociedades que comparten lengua, valores y referencias históricas. «Juntos damos una forma de ser y de estar en el mundo que es imprescindible», afirmó ante el auditorio universitario.
La presidenta describió la hispanidad como «una forma alegre, mestiza y, sobre todo, una forma de estar y de ver la vida», y la vinculó con la defensa de la libertad, la prosperidad y el Estado de derecho. En su discurso no empleó la palabra conquista en sentido peyorativo, sino que defendió el legado hispánico como una construcción conjunta a ambos lados del Atlántico.
El viaje forma parte de una agenda institucional para reforzar la presencia de la Comunidad de Madrid en Latinoamérica. Ayuso aprovechó el contexto para tender puentes con la comunidad académica mexicana, en un momento en que las relaciones entre España y México atraviesan décadas de distancia diplomática en el plano gubernamental pero mantienen lazos culturales y económicos sólidos. El encuentro universitario se celebró a pocos días de que Madrid acoja la Cumbre Iberoamericana, que ha generado polémica por la autorización a Delcy Rodríguez.
La presidenta no hizo referencias a ningún acuerdo concreto ni a la relación bilateral actual. El mensaje fue de tono cultural y político general, orientado a las nuevas generaciones universitarias. En el plano regional, la presidenta ha centrado buena parte de su agenda reciente en mejoras de infraestructuras en la Comunidad de Madrid.
Para Ayuso, la hispanidad es una identidad compartida entre más de 600 millones de hispanohablantes, fundamentada en la lengua, la historia y valores como la libertad y el Estado de derecho, no en una narrativa de dominación.
El viaje fue institucional, orientado a estrechar lazos con la comunidad académica mexicana y reforzar la presencia de la Comunidad de Madrid en Latinoamérica.
Ayuso participó en un acto en la Universidad de la Libertad de Ciudad de México, donde se reunió con estudiantes y profesores.
Las relaciones diplomáticas entre ambos países llevan años marcadas por la tensión en el plano gubernamental, aunque los vínculos culturales, económicos y de la sociedad civil siguen siendo fuertes.
Ayuso rechazó los enfoques que presentan la conquista como argumento permanente de división entre España y América Latina, y apostó por destacar el legado e identidad compartidos.
