
El director nacional de Gendarmería de Chile, Rubén Pérez, ha destituido al jefe del Complejo Penitenciario de La Serena tras un impactante asesinato ocurrido el domingo 9 de enero. Un preso asesinó a su compañero de celda al clavarle un cuchillo en el cuello, causando conmoción por los signos de canibalismo en la víctima. Pérez argumentó que la destitución se debió a la falta de control en el régimen interno de la cárcel, lo cual facilitó la ocurrencia de «situaciones indeseadas». Tanto el agresor, Manuel Fuentes Martínez, como la víctima, Felipe Sepúlveda Ramos, compartían la celda y se esperaba que fueran trasladados a otras instalaciones antes del ataque. Fuentes, acusado de varios delitos y con un historial de fuga, fue trasladado a un centro de alta seguridad en Santiago tras el incidente.
El fiscal Eduardo Yáñez calificó el hecho como de «extrema violencia», revelando detalles impactantes sobre el canibalismo perpetrado después del asesinato. Rubén Pérez informó que en lo que va de 2026 se han registrado siete muertes en cárceles chilenas, y que se ha implementado un plan de intervención para abordar y reducir estos incidentes. El tema de la seguridad penitenciaria está en el centro de la atención gubernamental, con planes para construir un nuevo penal de máxima seguridad en Santiago. Tanto el actual presidente Gabriel Boric como su sucesor José Antonio Kast, quien ha buscado aprender de otros sistemas penitenciarios internacionales, están enfocados en mitigar la violencia y mejorar las condiciones en las cárceles de Chile.
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