El Villarreal sufrió una contundente derrota en el emblemático estadio Westfalenstadion, que complicó sus aspiraciones en la Champions League. El equipo castellonense, todavía sin encontrar su ritmo en el torneo, fue goleado por el Borussia Dortmund, quedando con apenas un punto tras su participación en cinco jornadas. Durante el primer tiempo, el Villarreal logró contener al adversario, con una defensa sólida liderada por Foyth, Veiga, Gueye y Partey, quienes lograron neutralizar las ofensivas del Dortmund. Sin embargo, un error en defensa permitió que Guirassy anotara el primer gol en un caótico episodio al final de la primera mitad, golpe psicológico que pesó en los planes del equipo de Marcelino.
La segunda mitad evidenció el colapso del Villarreal tras ser alentados por su técnico a buscar el empate. Con el equipo volcado al ataque y desordenado en defensa, Julian Brandt del Dortmund llevó a cabo una intervención técnica que resultó en un penalti convertido por Guirassy, tras una mano en el área de Foyth. La consecuente expulsión dejó al Villarreal con un jugador menos y desestabilizó cualquier intento de reacción. La goleada se concretó con los tantos de Adeyemi y Svensson, sellando un 4-0 demoledor. Este resultado no solo evidencia las debilidades tácticas del Villarreal sino que también deja al equipo con pocas esperanzas de avanzar en el torneo, obligándolo a replantear su estrategia si desea sobrellevar su accidentada trayectoria en esta temporada de Champions.
Leer noticia completa en El Pais.
