

En un esfuerzo por mejorar la infraestructura urbana, el Ayuntamiento de Alcalá ha puesto en marcha un ambicioso plan de mantenimiento de la vía pública, gestionado por la Concejalía de Obras y Mantenimiento Urbano. Con un presupuesto de 550.000 euros, este plan busca abordar el deterioro significativo de varias calles en la ciudad mediante obras de reparación que incluyen asfaltado, mejora de aceras y acondicionamiento de alcorques.
El concejal Antonio Saldaña ha estado presente en la calle Alalpardo, una de las vías que ya está recibiendo esta atención. «Este Gobierno tiene claro que el mantenimiento de nuestras calles es fundamental, no todo es invertir en nuevas obras», expresó Saldaña. Subrayó la importancia de los trabajos de mantenimiento y prevención, así como las intervenciones rápidas para evitar un deterioro mayor del pavimento.
El enfoque en calles con un nivel considerable de daño y alto tráfico busca garantizar seguridad y comodidad tanto para conductores como para peatones. «Hemos dado prioridad a calles que tienen un importante tránsito de vehículos», añadió Saldaña. La reparación de firmes y el acondicionamiento de tramos especialmente desgastados forman parte del núcleo de estas actuaciones, con el objetivo de establecer una circulación más segura y confortable.
Este plan es una pieza clave de una estrategia integral que persigue la conservación y mejora continua de las infraestructuras viarias en Alcalá. La iniciativa no solo aspira a optimizar la movilidad urbana, sino también a reducir problemas derivados de un pavimento en mal estado, demostrando el compromiso del municipio con un entorno urbano de calidad superior y adecuadamente mantenido.
