
La Comunidad de Madrid se prepara para un fin de semana marcado por la llegada de la nieve, tras el paso de la borrasca Harry que dejó lluvias intensas en diversas regiones. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha emitido alertas por la entrada de una nueva borrasca, Ingrid, que está experimentando un fenómeno de ciclogénesis explosiva. Este proceso, que implica una rápida intensificación de la borrasca, traerá consigo precipitaciones en forma de nieve en la región madrileña, con una cota que oscilará entre los 700 y 900 metros. Este descenso en las temperaturas dejará a la capital en una «situación límite» para la nieve, generando expectación entre los madrileños.
La Aemet ha activado un aviso amarillo en la Sierra de Madrid, donde se prevén acumulaciones de nieve de hasta 10 centímetros en 24 horas, especialmente por encima de los 1,000 metros. El efecto de la nieve se hará sentir a partir del viernes por la tarde en zonas como Cercedilla y se extenderá durante el sábado, aunque las temperaturas mínimas podrían alcanzar los -6 grados. Para la capital, hay posibilidades de chubascos, aunque se espera que en mayor medida sean en forma de lluvia o aguanieve, con algunos barrios pudiendo ver copos de nieve. A pesar de que las condiciones mejorarán el domingo, se pronostican cielos cubiertos y precipitaciones débiles.
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