

La Corte Suprema de Estados Unidos se enfrenta a un caso que podría redefinir el papel de los proveedores de servicios de internet (ISP) en el ámbito de los derechos de autor. En una era en la que las preocupaciones sobre la inteligencia artificial generativa y los derechos de autor se encuentran en el centro del debate, la cuestión de si los ISP deben actuar como agentes de control en materia de derechos de autor ha llegado a la máxima instancia judicial del país. La decisión que se tome podría alterar radicalmente el acceso a internet para millones de usuarios si se otorga a los ISP la facultad de cortar el acceso en base a acusaciones de infracción.
La controversia radica en el concepto de “responsabilidad secundaria”, que implica considerar responsable a un tercero por acciones cometidas por otros a través de sus servicios. El caso se originó con una demanda de empresas de música contra Cox Communications, sosteniendo que el ISP debería ser responsable por infracciones cometidas por sus usuarios. La Corte de Apelaciones del Cuarto Circuito se pronunció a favor de esta noción de “contribución material”, sugiriendo que facilitar un servicio que pueda ser utilizado para infringir derechos de autor genera responsabilidad si un usuario efectúa dicha infracción.
Este enfoque podría llevar a las ISP a tomar medidas drásticas, como desconectar usuarios ante cualquier alegación de infracción, independientemente de si existe evidencia concreta de violación. Tal medida afectaría negativamente a sectores fundamentales de la sociedad, incluyendo servicios comunitarios como bibliotecas, universidades y hospitales, que dependen del acceso estable a internet.
Organizaciones como la Electronic Frontier Foundation y la Asociación Americana de Bibliotecas han manifestado su preocupación, presentando argumentos a la Corte Suprema para revertir la decisión del Cuarto Circuito. Sostienen que, inspirados en la ley de patentes, los ISP solo deberían ser considerados responsables cuando sus servicios carezcan de aplicaciones legítimas. Dado que el internet es, en su mayoría, utilizado para actividades legales, los ISP no deberían cargar con esta responsabilidad en el ámbito del copyright.
El 1 de diciembre se llevó a cabo la audiencia del caso en la Corte Suprema, donde se debatieron las implicaciones del fallo anterior. Durante el proceso, se sugirió que las universidades podrían manejar el problema mediante la reducción de la velocidad de conexión, un enfoque que los magistrados percibieron como perjudicial para la investigación y la educación, que son actividades fundamentales dependientes de un adecuado acceso a internet. La decisión definitiva se espera en los próximos meses, mientras se mantiene la expectativa de que la Corte no adopte una postura que imponga regulaciones excesivamente severas basadas en la interpretación del Cuarto Circuito.
