
El Valencia Basket vio truncada su racha de cinco victorias consecutivas en Europa al caer derrotado por 85-82 ante el Maccabi en un partido disputado en Jerusalén. El encuentro, inicialmente previsto en Tel Aviv, se trasladó debido a la indisponibilidad del pabellón habitual y marcó el regreso del Maccabi a Israel tras dos años de sanción en la Euroliga por la matanza de Gaza. Aunque el Valencia comenzó fuerte, con una ventaja inicial gracias al dinamismo inculcado por su técnico Pedro Martínez, el Maccabi se recompuso rápidamente. Liderado por la actuación estelar de Iffe Lundberg y Lonnie Walker, el equipo israelí ajustó su defensa y logró tomar el control, marcando una diferencia que sería insalvable para los visitantes.
El equipo visitante se enfrentó a dificultades para mantener su habitual fluidez en el juego, especialmente desde la línea de tres puntos, una de sus habituales herramientas ofensivas. A pesar de los esfuerzos de jugadores clave como Matt Costello y Jean Montero, el Valencia no pudo superar la intensidad defensiva del Maccabi, ni capitalizar en momentos críticos del partido. Oded Kattash, el técnico rival, fue clave en la gestión de los tiempos del juego y en el mantenimiento del respaldo de la hinchada local, aprovechando al máximo la ventaja de jugar en casa tras el regreso de la Euroliga a Israel. Este desenlace dejó patente la capacidad del Maccabi para batir a grandes rivales y subrayó el reto que implica para los equipos visitar un territorio con las connotaciones emocionales y logísticas como las de Israel.
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