

La empresa Crusoe ha dado un paso audaz en la computación en la nube al aliarse con Starcloud para ejecutar cargas de trabajo desde el espacio, convirtiéndose en el primer proveedor de cloud público que lo hace. El plan, presentado el 22 de octubre de 2025, establece que a finales de 2026 se lanzará un módulo de Crusoe Cloud a bordo de un satélite de Starcloud, con capacidad limitada de procesamiento gráfico desde principios de 2027.
Este movimiento busca abordar uno de los desafíos más significativos de los centros de datos de Inteligencia Artificial: el cuello de botella energético. Al utilizar la energía solar disponible en el espacio, Crusoe y Starcloud esperan crear operaciones más eficientes y sostenibles.
Starcloud, conocida por desarrollar centros de datos orbitales, se centrará en emplear paneles solares dedicados para alimentar las instalaciones y usar el vacío espacial para la refrigeración mediante radiación infrarroja. La misión también implica el lanzamiento de una poderosa GPU NVIDIA H100 en noviembre de 2025.
Con esta alianza, Crusoe y Starcloud quieren superar las limitaciones actuales en energía, refrigeración y expansión de capacidad. El espacio ofrece ventajas como energía solar constante, refrigeración eficiente y crecimiento modular, evitando el uso de suelo terrestre.
No obstante, la latencia y el ancho de banda son preocupaciones importantes. Aunque las constelaciones en órbita baja manejan latencias comparables a las conexiones terrestres, aún queda por determinar qué procesos funcionan mejor en el espacio. Parte del procesamiento podría realizarse en órbita, mientras que los datos más pesados seguirían en la Tierra.
Inicialmente, el acceso será restringido y dirigido a clientes con necesidades específicas de observación, defensa y telecomunicaciones. Se espera que Starcloud y Crusoe amplíen sus centros de datos orbitales a medida que la demanda y la tecnología evolucionen.
A pesar de las oportunidades, el proyecto enfrenta desafíos significativos, como la gestión térmica, la resistencia a la radiación y el mantenimiento. Además, los costos de integración y lanzamiento de nuevas tecnologías presentan un reto económico.
En resumen, aunque el espacio plantea nuevos desafíos, también abre perspectivas prometedoras para la computación en la nube, con el potencial de reconfigurar el panorama de los centros de datos a nivel mundial. Crusoe, al asociarse con Starcloud, busca no solo diversificar sus servicios, sino liderar una nueva era en la tecnología de la información desde el espacio.
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