

Los infartos de miocardio en personas menores de 40 años crecen a una tasa superior al 3% anual y ya suponen entre el 10% y el 15% de todos los casos registrados a nivel mundial. Son datos del Global Burden of Disease Study 2023 y del China Cardiovascular Health and Disease Report 2024, dos de las referencias más amplias en epidemiología cardiovascular.
En China, las muertes por infarto de miocardio se duplicaron entre 1990 y 2023, hasta casi 1,9 millones de fallecimientos. El incremento en jóvenes es lo que más preocupa a los investigadores, porque supone un cambio de perfil en un tipo de evento cardíaco que hasta hace dos décadas se consideraba predominantemente cosa de mayores de 55 años.
La empresa biomédica Cloud-Clone ha orientado parte de su actividad a mejorar las herramientas disponibles para investigar la enfermedad cardiovascular. La compañía, con cerca de 20 años en el sector, fabrica reactivos biológicos, modelos animales y células primarias para laboratorios de investigación y desarrollo de fármacos. Su catálogo incluye más de 18.000 proteínas recombinantes, 27.000 anticuerpos y miles de kits ELISA y CLIA.
Para el infarto de miocardio, Cloud-Clone ha validado anticuerpos específicos para identificar biomarcadores como la mioglobina y la troponina cardíaca, que son los indicadores de daño al músculo cardíaco que se miden en urgencias cuando se sospecha un infarto. El diagnóstico rápido depende en buena medida de la calidad y fiabilidad de estos reactivos.
La empresa ha desarrollado el kit IS135-72 Multiplex Assay, que permite detectar siete biomarcadores del infarto de miocardio en una sola prueba. Según la compañía, esto reduce los tiempos y el volumen de muestra necesario en investigación, lo que facilita el cribado en estudios con muchos sujetos.
El aumento de infartos en jóvenes tiene factores conocidos: sedentarismo, obesidad, tabaquismo, consumo de drogas recreativas y, con creciente respaldo científico, el estrés crónico. El estrés laboral prolongado y las condiciones de precariedad son factores de riesgo cardiovascular reconocidos, especialmente entre trabajadores jóvenes que acumulan presión sin redes de apoyo suficientes.
Otro frente de investigación es el diagnóstico ambiental. El estudio de marcadores biológicos en entornos interiores, como el reciente análisis de virus en polvo de edificios, apunta a que los ambientes donde pasamos más tiempo pueden influir más de lo que se cree en nuestra salud cardiovascular y respiratoria.
Los principales factores asociados son el sedentarismo, la obesidad, el tabaquismo, el consumo de drogas recreativas y el estrés crónico. Su combinación en poblaciones jóvenes con estilos de vida poco saludables explica la tendencia al alza que reflejan los estudios epidemiológicos.
Los más usados son la troponina cardíaca y la mioglobina. Ambas son proteínas que se liberan al torrente sanguíneo cuando el músculo cardíaco sufre daño. Su detección rápida permite confirmar o descartar el infarto en urgencias.
Es una empresa biomédica con cerca de 20 años de actividad que fabrica reactivos biológicos (anticuerpos, proteínas recombinantes, kits ELISA y CLIA) y modelos animales para investigación cardiovascular y farmacológica.
Es un kit de diagnóstico múltiple (Multiplex Assay) que permite detectar siete biomarcadores del infarto de miocardio en una sola prueba, lo que reduce los tiempos de análisis y el volumen de muestra necesario.
